Joaquín Sabina, icono absoluto de la canción española y referente transatlántico del canallismo poético, afronta este domingo su último concierto multitudinario. Lo hará en el Movistar Arena de Madrid, escenario que le ha acompañado en algunos de sus episodios más luminosos y también más duros, y donde actuará con todas las entradas agotadas desde hace meses.
El cantautor de Úbeda, de 76 años, anunció en julio de 2024 su decisión de despedirse de “unas canciones que nunca más serán cantadas ante miles de personas por su propio autor”. Aquel comunicado desató una avalancha: en 24 horas se vendieron 200.000 entradas solo en España, y su gira acabó sumando 71 conciertos en todo el mundo y más de 700.000 asistentes, según datos de su promotora.
Una despedida anunciada tras dos décadas de sustos de salud
Sabina cumple así el adiós que empezó a dibujar tras cumplir 75 años y recordar que su trayectoria ha estado marcada por episodios graves de salud, desde el infarto cerebral de 2001 hasta su caída al foso del escenario en 2020, que le provocó varios traumatismos y dos operaciones.
Aquel incidente en el entonces WiZink Center —hoy Movistar Arena— reforzó su decisión de actuar siempre sentado, consciente de que los tiempos del trotamundos de barra y madrugada quedaron atrás. Su gira anterior, “Contra todo pronóstico”, ya fue presentada con ironía como un acto de supervivencia artística y personal.
“No necesito el escenario”: una retirada asumida por su entorno
Aunque algunos seguidores mantienen la esperanza de una futura reaparición, voces cercanas al artista consideran que esta despedida es definitiva. José Navarro ‘Berry’, su representante durante décadas, lo resume así:
“Joaquín nunca ha tenido la necesidad del escenario; siempre ha preferido una vida modosa de lectura y casa. Sinceramente, creo que no habrá vuelta”.
Incluso amigos como Víctor Manuel detectan desde hace tiempo su deseo de retirarse, aunque no descartan un giro inesperado: “Quién sabe, igual dentro de seis meses se aburre y se hace un Miguel Ríos”, dijo entre bromas.
No es un adiós absoluto: un nuevo disco en camino
Pese a su despedida de los conciertos multitudinarios, Sabina mantiene contrato en vigor con Sony y tiene un disco medio terminado, nuevamente producido por Leiva. De ese trabajo formarán parte sus temas recientes, como Contra todo pronóstico y El último vals, canciones que confirman que su capacidad para escribir versos sigue intacta.
El propio comunicado de su retiro lo dejaba claro al precisar que no habrá más giras interminables, pero sí la posibilidad de volver “cuando le susurren las musas” o subirse a un pequeño tablado para darse un homenaje.
Madrid, testigo del epílogo de un mito
El concierto de este domingo será mucho más que un cierre de gira: será la despedida madrileña de uno de los autores más influyentes de la música en español. El Movistar Arena, lleno hasta la bandera, asistirá a un “último vals” que simboliza el final de una etapa y el comienzo de otra menos expuesta, pero no menos creativa.