El Ático volvió a situar la cultura en el centro de la conversación con un encuentro que invitó a reflexionar sobre el sentido de la creación contemporánea y el papel del artista en el contexto actual. La sesión estuvo marcada por un tono cercano y reflexivo, en el que se abordó el proceso creativo como un camino lleno de decisiones, dudas y posicionamiento personal.
Durante el diálogo, se destacó que la creación no puede entenderse únicamente como un resultado final, sino como un recorrido que implica riesgo, compromiso y una constante confrontación con uno mismo. En este sentido, se subrayó la importancia de crear desde la honestidad, alejándose de fórmulas cómodas o previsibles.
El encuentro puso de relieve que el artista no solo produce obras, sino que se expone a través de ellas, asumiendo una responsabilidad personal y creativa. La conversación giró en torno a esa idea de exposición como parte esencial del acto creativo, en un contexto cultural marcado por la rapidez y la sobreproducción.
Asimismo, se reivindicó la necesidad de espacios que permitan detenerse, escuchar y reflexionar sobre la cultura sin filtros ni prisas. El Ático fue presentado como un lugar donde la creación puede ser observada de frente, desde la profundidad y el pensamiento crítico.
La sesión concluyó recordando que crear implica mostrarse, asumir riesgos y aceptar la vulnerabilidad inherente al arte, una idea que resume el espíritu del encuentro y la línea cultural que El Ático viene desarrollando en su programación.