El estudio utiliza organoides de oviducto bovino, pequeñas estructuras celulares creadas en laboratorio que imitan el funcionamiento del conducto natural donde se encuentran el óvulo y el espermatozoide antes de la fecundación. Los resultados han sido publicados en la revista científica Cellular and Molecular Life Sciences.
Un modelo que reproduce el entorno real de la fecundación
Los investigadores han generado organoides a partir de células obtenidas del oviducto bovino, el conducto que conecta el ovario con el útero y donde tiene lugar la fecundación y el inicio del desarrollo embrionario.
Estas estructuras tridimensionales replican las condiciones biológicas del oviducto real, incluyendo la respuesta a hormonas reproductivas como el estradiol y la progesterona, responsables de regular los cambios que experimenta el entorno reproductivo durante el ciclo ovárico.
El objetivo es recrear con mayor precisión el ambiente natural donde interactúan el óvulo y el espermatozoide, un aspecto clave para comprender cómo influyen las condiciones fisiológicas en la fecundación y el desarrollo temprano del embrión.
Aplicaciones para la reproducción asistida
Los autores consideran que este modelo podría mejorar los procedimientos actuales de reproducción asistida, ya que permitiría estudiar en condiciones controladas factores que afectan a la fertilización y al desarrollo embrionario.
La plataforma experimental ofrece además una alternativa más sostenible y ética para la investigación biomédica, al reducir la necesidad de utilizar tejidos y fluidos animales en experimentos convencionales.
El modelo también facilitaría la realización de ensayos repetibles y comparables, algo especialmente relevante en el ámbito de la fertilidad, donde pequeñas variaciones biológicas pueden influir de forma significativa en los resultados clínicos.
Comprender mejor los primeros pasos del desarrollo embrionario
El oviducto desempeña un papel esencial en la reproducción de los mamíferos, ya que proporciona un entorno dinámico que favorece la fecundación y acompaña el desarrollo inicial del embrión.
Según el equipo investigador, reproducir este entorno en laboratorio permite observar de manera más precisa las interacciones celulares y moleculares que tienen lugar en las primeras etapas reproductivas.
El trabajo ha sido liderado por el investigador Vicente Pérez García, del CBM-CSIC-UAM y del Centro de Investigación Príncipe Felipe, en colaboración con la Universidad de Murcia.
Un avance con potencial biomédico y reproductivo
La creación de modelos tridimensionales cada vez más complejos abre nuevas posibilidades para la investigación en biología reproductiva y medicina regenerativa.
Los investigadores destacan que este sistema podría contribuir a desarrollar técnicas más eficientes en reproducción asistida, además de ampliar el conocimiento sobre procesos reproductivos que siguen siendo difíciles de reproducir fuera del organismo.