El exministro de Transportes José Luis Ábalos solicitará la nulidad de la sentencia del Tribunal Supremo que le condenó a 24 años de prisión por el denominado caso Mascarillas, al considerar que durante la instrucción del procedimiento se vulneraron derechos fundamentales, según ha anunciado a través de su cuenta en la red social X.
El recurso de nulidad constituye el paso previo para acudir al Tribunal Constitucional, donde prevé continuar su defensa una vez agotada esta vía ante el Tribunal Supremo.
Ábalos denuncia una vulneración de derechos fundamentales
En el mensaje difundido en X, José Luis Ábalos asegura que pedirá la nulidad de la sentencia al entender que la condena se produjo tras una instrucción en la que se vulneraron derechos fundamentales, lo que, a su juicio, derivó en una resolución que considera "predeterminada".
El exministro sostiene que el Tribunal Supremo no protegió el principio de presunción de inocencia, al dar validez, según afirma, al testimonio de un "coimputado delator sin corroboraciones", en referencia al empresario Víctor de Aldama, condenado a cuatro años y medio de prisión.
Asimismo, considera que esta interpretación supone "un retroceso de derechos grave en la historia de la democracia", al entender que modifica la doctrina jurisprudencial sobre la valoración de este tipo de declaraciones.
El recurso es el paso previo al Tribunal Constitucional
La presentación del incidente de nulidad permitirá a Ábalos agotar la vía judicial ordinaria antes de acudir al Tribunal Constitucional, donde podrá alegar la supuesta vulneración de derechos fundamentales denunciada.
Su exasesor Koldo García, condenado a 19 años y ocho meses de prisión, ya ha presentado un incidente de nulidad ante el Tribunal Supremo solicitando, además, la suspensión de la sentencia como paso previo al recurso de amparo constitucional.
Ábalos admite que intuía una condena, pero no esperaba la pena impuesta
El exdirigente socialista también ha reconocido sentirse "decepcionado" con la resolución del Tribunal Supremo.
Aunque afirma que intuía que podía producirse una condena, asegura que no esperaba una pena de 24 años de prisión, al considerar que resulta especialmente elevada.
En sus declaraciones también cuestiona el tratamiento otorgado a Víctor de Aldama, al entender que se ha premiado su colaboración con la Justicia pese a que, según sostiene Ábalos, sus manifestaciones no contaban con corroboraciones suficientes.
Críticas al tratamiento judicial del caso
Ábalos insiste en que el empresario actuó movido por su propio interés para obtener beneficios procesales y sostiene que sus declaraciones se dirigieron exclusivamente contra responsables políticos.
Con el incidente de nulidad, el exministro inicia una nueva estrategia judicial para intentar dejar sin efecto la sentencia dictada por el Tribunal Supremo, basando su recurso en la supuesta vulneración de derechos fundamentales durante la tramitación del procedimiento.