El exministro de Transportes José Luis Ábalos vuelve a encontrarse sin defensa letrada en un momento crítico del procedimiento judicial que afronta. Su abogado, Carlos Bautista, ha presentado un escrito ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo comunicando su renuncia a seguir representándolo, cuando Ábalos permanece en prisión preventiva y a pocos días de ser juzgado por la pieza principal del denominado caso Koldo.
En el documento, el letrado solicita al alto tribunal que se paralicen los plazos procesales pendientes “para no generar indefensión”, alegando que la ruptura profesional ha sido ya comunicada personalmente al exministro en el centro penitenciario.
Un cambio de abogado en el peor momento
Bautista asumió la defensa de Ábalos el pasado mes de octubre, tras la salida del anterior letrado, José Aníbal Álvarez, con quien el exdirigente socialista aseguró mantener “diferencias irreconducibles”. El ahora abogado saliente es un exfiscal de la Audiencia Nacional con una dilatada trayectoria en causas como el caso Faisán o el juicio por los atentados del 11-M, y había pasado recientemente al ejercicio privado.
Esta es ya la segunda renuncia de un abogado en pocos meses, lo que vuelve a situar a Ábalos en una posición de vulnerabilidad jurídica justo cuando el procedimiento entra en su fase decisiva.
El Supremo analizará su situación el 15 de enero
El Tribunal Supremo tiene prevista para el próximo 15 de enero una vista para estudiar el recurso presentado por Ábalos contra su ingreso en prisión provisional. El magistrado instructor acordó su encarcelamiento, así como el de su exasesor Koldo García, al apreciar un riesgo extremo de fuga ante la cercanía del juicio por el presunto cobro de comisiones ilegales en contratos públicos para la compra de material sanitario durante la pandemia.
La causa también afecta al empresario Víctor de Aldama, y todos ellos se enfrentan a un proceso penal por presuntos amaños en adjudicaciones públicas.
Petición de suspensión de plazos
Con la renuncia de Bautista, la defensa ha pedido formalmente que se detenga el cómputo de los plazos procesales mientras Ábalos designa a un nuevo abogado, al considerar que continuar el procedimiento sin representación podría vulnerar su derecho fundamental a la tutela judicial efectiva.
El Supremo deberá decidir ahora si accede a esta petición y en qué condiciones, mientras el exministro permanece en prisión y a la espera de encontrar un nuevo letrado que asuma su defensa en una de las causas judiciales más relevantes del actual panorama político.