La Guardia Civil ha identificado y detenido a un hombre acusado de cometer ocho robos con fuerza en el interior de vehículos en Majadahonda, para los que presuntamente empleaba un inhibidor de frecuencia que le permitía acceder a los coches sin dejar daños visibles.
Según la información facilitada por el Cuerpo, el arrestado centraba su actividad en zonas de estacionamiento de superficies comerciales, donde seleccionaba los vehículos sobre los que posteriormente actuaba.
El elemento utilizado para llevar a cabo los robos era un inhibidor de frecuencia, un dispositivo con el que conseguía neutralizar los sistemas de cierre centralizado de los automóviles.
De esta manera, podía acceder al interior de los vehículos sin provocar daños visibles, lo que le permitía hacerse con los objetos que encontraba en los coches.
Más de 7.800 euros en objetos y dispositivos electrónicos
Una vez conseguido el acceso a los vehículos, el detenido presuntamente sustraía efectos personales y dispositivos electrónicos que se encontraban en su interior.
El valor de los objetos robados supera los 7.800 euros, según los datos de la investigación.
Entre los efectos sustraídos también había tarjetas bancarias, que posteriormente habrían sido utilizadas para efectuar compras fraudulentas.
Precisamente, la utilización de estas tarjetas ha llevado a atribuir al detenido dos delitos de estafa, que se suman a los ocho robos con fuerza investigados.
La actuación investigada no se limitaba, por tanto, a la sustracción de objetos del interior de los vehículos, sino que posteriormente se habría producido un uso fraudulento de algunos de los efectos obtenidos durante los robos.
Un inhibidor para neutralizar el cierre centralizado
El modo de actuación atribuido al arrestado tenía como pieza fundamental el empleo del inhibidor de frecuencia.
Según la Guardia Civil, el dispositivo era utilizado para neutralizar los sistemas de cierre centralizado de los vehículos, facilitando de esta manera el acceso a su interior.
El hombre actuaba en aparcamientos de superficies comerciales de Majadahonda, aprovechando este sistema para entrar en los coches sin ocasionar desperfectos visibles.
Tras acceder a los vehículos, se apoderaba presuntamente de los efectos personales, aparatos electrónicos y tarjetas bancarias que encontraba.
La investigación de estos hechos permitió finalmente a los agentes identificar y detener al presunto autor.
Dos delitos de estafa por el uso de tarjetas bancarias
Además de los ocho robos con fuerza, la investigación atribuye al arrestado dos delitos de estafa relacionados con las tarjetas bancarias sustraídas.
Las tarjetas obtenidas durante los robos habrían sido empleadas posteriormente para realizar compras fraudulentas.
De este modo, los investigadores vinculan al detenido tanto con la sustracción de los efectos del interior de los automóviles como con el posterior uso de los medios de pago encontrados entre las pertenencias de las víctimas.
El balance de la investigación incluye así ocho robos con fuerza y dos delitos de estafa, además de otras infracciones relacionadas con la conducción.
Seis delitos contra la seguridad vial
A los delitos relacionados con los robos y las tarjetas bancarias se añaden seis delitos contra la seguridad vial. Según la información facilitada, el hombre conducía pese a tener retirado judicialmente el permiso de conducción.
Esta circunstancia ha llevado a atribuirle esos seis delitos adicionales, ampliando el número de hechos por los que ha sido investigado.
El arrestado contaba además con numerosos antecedentes por hechos similares, de acuerdo con la información proporcionada por la Guardia Civil.
El detenido ya ha pasado a disposición judicial
Después de su identificación y detención, el hombre ha sido puesto a disposición judicial.
En conjunto, se le atribuyen ocho robos con fuerza en el interior de vehículos, dos delitos de estafa y seis delitos contra la seguridad vial.
Los efectos personales y dispositivos electrónicos sustraídos en los vehículos están valorados en más de 7.800 euros, mientras que parte de las tarjetas bancarias robadas habrían sido utilizadas posteriormente para efectuar compras fraudulentas.
La Guardia Civil mantiene todavía abierta la investigación, por lo que no se descarta que puedan producirse nuevas actuaciones relacionadas con los hechos investigados en Majadahonda.