La Guardia Civil, en coordinación con la Policía Local, llevó a cabo este domingo una intervención para desalojar un local okupado desde hacía meses en el centro de Arganda del Rey, tras vincular a sus ocupantes con el robo con violencia de un teléfono móvil de alta gama a un joven en el metro.
El inmueble, una antigua sucursal bancaria, había sido ocupado ilegalmente por ocho jóvenes, presuntamente integrantes de la banda juvenil conocida como los Bloods. Según fuentes policiales, los moradores habían generado un clima de inseguridad y alarma social entre los vecinos del entorno.
Negativa a abandonar el local y desalojo forzoso
Los agentes se personaron en el lugar y solicitaron en un primer momento que los ocupantes abandonaran el local de forma voluntaria. Ante la negativa de los okupas, y tras contar con autorización judicial, se procedió a la entrada forzosa y al desalojo del inmueble.
La operación se desarrolló sin incidentes de gravedad y los ocho ocupantes fueron detenidos sin oponer resistencia, en una actuación que se prolongó durante varios minutos y que fue seguida con expectación por numerosos vecinos.
Vecinos aplauden la actuación policial
El despliegue policial tuvo lugar a plena luz del día y fue presenciado por decenas de residentes, que no dudaron en aplaudir a los agentes al término del operativo. Para muchos, la intervención pone fin a una situación que llevaba meses deteriorando la convivencia en la zona.
Desde la Guardia Civil se ha subrayado que el detonante de la actuación fue el reciente robo violento del teléfono móvil, que permitió identificar a los presuntos autores y solicitar a la jueza la entrada en el local okupado.
Acusados de robo con violencia y pertenencia a grupo criminal
Los detenidos están acusados de robo con violencia, usurpación de inmueble y pertenencia a grupo criminal, y han sido puestos a disposición judicial en las últimas horas.
La operación se enmarca en el refuerzo de los dispositivos de seguridad en el municipio para combatir la okupación ilegal y la actividad de bandas juveniles violentas, un fenómeno que preocupa cada vez más a los vecinos de la zona.
