Sociedad

La solidaridad de los lectores salva del cierre a Hijos de Santiago Rodríguez, la librería más antigua de España

La librería Hijos de Santiago Rodríguez de Burgos recauda 60.000 euros en 13 días gracias a lectores y escritores para evitar su cierre definitivo

La mítica librería burgalesa Hijos de Santiago Rodríguez ha logrado esquivar un cierre que parecía inminente. Gracias a una masiva campaña de apoyo en redes sociales, el negocio ha reunido en menos de dos semanas los 60.000 euros necesarios para frenar sus deudas urgentes.

El patrimonio cultural y sentimental de una ciudad a veces se sostiene gracias al empuje de su propia comunidad. Hijos de Santiago Rodríguez, el establecimiento librero más longevo de España y el quinto de Europa, ha conseguido asegurar su supervivencia financiera inmediata. Tras verse obligada a entrar en una situación de preconcurso de acreedores, la librería burgalesa necesitaba recaudar de forma urgente una suma de 60.000 euros para tapar sus agujeros económicos más asfixiantes y blindar los puestos de trabajo de su plantilla. La respuesta ciudadana no se ha hecho esperar, logrando alcanzar el objetivo económico en apenas 13 días.

La voz de alarma la dio Lucía Alonso, representante de la sexta generación de la familia fundadora y actual responsable de las riendas del negocio. El pasado 1 de mayo, Alonso recurrió a su perfil de la red social Instagram para colgar un vídeo en el que explicaba la delicada situación de la empresa y anunciaba el inicio de una campaña de recogida de fondos. En su mensaje, la librera recordaba que el establecimiento, fundado originalmente en Burgos por Santiago Rodríguez Alonso en el año 1850, jamás había cerrado sus puertas a lo largo de sus 176 años de historia, logrando sobrevivir a acontecimientos tan complejos como la Guerra Civil, la posguerra, sucesivas crisis económicas mundiales y la reciente pandemia.

Una campaña impulsada por escritores, libreros y redes sociales

El llamamiento de auxilio no tardó en convertirse en un movimiento viral dentro del panorama cultural del país. El impulso inicial de la campaña estuvo respaldado por el club de lectura 'Minerva', vinculado al propio local, y rápidamente sumó el apoyo explícito de reconocidos autores del panorama literario nacional como Juan Gómez-Jurado, César Pérez Gellida o Máximo Huerta. Tanto estos escritores como diversos libreros, críticos y divulgadores culturales se volcaron a través de sus perfiles digitales para animar a la población a comprar ejemplares e insuflar oxígeno al negocio.

El resultado de esta movilización se materializó el pasado miércoles 13 de mayo, cuando la plataforma de micromecenazgo o crowdfunding superó el umbral de los 60.000 euros requeridos. Este incremento directo de la liquidez, sumado al repunte de la facturación general por las compras físicas y los pedidos recibidos a través de la página web desde diferentes puntos de la geografía española, ha permitido a los gestores afrontar con garantías el pago del alquiler del local, situado en la calle Avellanos del centro histórico de Burgos, abonar las nóminas de los empleados e ir reduciendo el volumen general de la deuda. Ante el éxito cosechado, la intención de la propiedad es paralizar la recogida de fondos de manera anticipada sin agotar el plazo inicial de 40 días que se habían marcado.

El futuro del negocio: mantener la esencia más allá de la familia fundadora

A pesar del alivio que supone esta inyección económica para estabilizar el balance de la compañía, los meses previos han sido calificados por los propios afectados como una etapa horrorosa marcada por la incertidumbre y el temor a tener que bajar la persiana de forma definitiva. Lucía Alonso ha trasladado su agradecimiento hacia las muestras de afecto y las experiencias personales que decenas de ciudadanos le han transmitido en la propia tienda estos días, remarcando que el mayor valor de este proceso ha sido comprobar el arraigo del comercio en la memoria colectiva de los burgaleses.

Con la viabilidad a corto plazo asegurada, el siguiente paso de la dirección es analizar con calma el plan estratégico de cara al futuro. El nuevo escenario contempla la posibilidad de realizar un traspaso del negocio a nuevos gestores, lo que podría implicar que la librería deje de pertenecer de forma estricta a la familia Rodríguez por primera vez desde el siglo XIX. No obstante, Alonso ha recalcado que la marca y la identidad corporativa se mantendrán intactas, garantizando que el local seguirá operando bajo el nombre tradicional de Hijos de Santiago Rodríguez y conservando el característico medallón de la Minerva que corona el establecimiento como un emblema vivo de la historia cultural de España.