Felipe VI y Ayuso asisten a la tradicional Corrida de la Prensa en Las Ventas

Las Ventas cuelga el “no hay billetes” en la Corrida de la Prensa presidida por Felipe VI

Felipe VI y Ayuso, en la tradicional Corrida de la Prensa en Las Ventas - Foto Comunidad de Madrid
photo_camera Felipe VI y Ayuso, en la tradicional Corrida de la Prensa en Las Ventas - Foto Comunidad de Madrid

La Plaza de Toros de Plaza de Las Ventas ha vuelto a convertirse en uno de los grandes escenarios de la Feria de San Isidro con la celebración de la tradicional Corrida de la Prensa, que este año ha alcanzado su 126ª edición y ha contado con la presencia del rey Felipe VI y de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso.

El festejo, uno de los más emblemáticos del calendario taurino madrileño, reunió a miles de aficionados y volvió a colgar el cartel de “no hay billetes”, confirmando el interés que despierta esta cita histórica dentro de la programación de San Isidro.

Una corrida marcada por figuras internacionales del toreo

La tarde estuvo protagonizada por el riojano Diego Urdiales, el diestro peruano Roca Rey y el mexicano Bruno Aloi, que confirmó alternativa ante los aficionados madrileños.

Las reses lidiadas pertenecieron a la ganadería de Juan Pedro Domecq, una de las más reconocidas del panorama taurino nacional y habitual en las grandes ferias.

La presencia de Bruno Aloi centró parte de la expectación de la jornada, al tratarse de uno de los jóvenes nombres con mayor proyección internacional dentro del mundo taurino.

La Corrida de la Prensa, una tradición centenaria en Madrid

La Corrida de la Prensa se celebró por primera vez en el año 1900 y, desde entonces, se ha consolidado como una de las citas más relevantes de la temporada taurina madrileña. Su vinculación con la prensa y la vida cultural de la capital la ha convertido en un símbolo dentro de la Feria de San Isidro.

Cada año reúne a representantes institucionales, profesionales del ámbito cultural y aficionados llegados de distintos puntos de España y del extranjero, reforzando el peso de Madrid como epicentro de la tauromaquia.