Presupuestos de 2027

El Gobierno afronta el curso político con el reto de aprobar los Presupuestos de 2027 tras cuatro años sin nuevas cuentas

El Ejecutivo retoma este martes la actividad política con el objetivo de presentar los Presupuestos de 2027 y buscar los apoyos para aprobarlos
Pedro Sánchez en una intervención en el Congreso - Foto del Congreso de los Diputados
photo_camera Pedro Sánchez en una intervención en el Congreso - Foto del Congreso de los Diputados

El Gobierno iniciará este martes el nuevo curso político con la celebración del primer Consejo de Ministros después del descanso estival y con una de las principales tareas de la legislatura sobre la mesa: elaborar, presentar y tratar de aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2027.

El Ejecutivo pretende sacar adelante unas nuevas cuentas públicas después de varios ejercicios sin conseguirlo. Los últimos Presupuestos aprobados corresponden a 2023 y recibieron el visto bueno en noviembre de 2022, permaneciendo prorrogados hasta la actualidad.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cerró el curso político a finales de julio comprometiéndose a presentar los Presupuestos de 2027 y manifestando su voluntad de conseguir su aprobación. El éxito de la operación, sin embargo, dependerá de los apoyos que pueda reunir el Ejecutivo entre los diferentes grupos parlamentarios.

El Gobierno aspira de esta manera a culminar la legislatura con unas cuentas actualizadas y adaptadas a la situación económica, después de haber defendido durante estos años que la ausencia de nuevos Presupuestos no ha impedido el crecimiento económico ni responder a diferentes crisis inflacionarias y a impactos medioambientales como la dana de Valencia.

Septiembre será clave para negociar los Presupuestos

El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha adelantado que el Ejecutivo prevé comenzar durante septiembre las negociaciones con las distintas formaciones políticas, coincidiendo con la reanudación de la actividad parlamentaria en el Congreso.

El Gobierno trabaja ya en la preparación de un borrador de los Presupuestos para 2027 con el que pretende acudir a esas conversaciones.

España ha asegurado que el Ejecutivo está ultimando un «trabajo conjunto» para disponer de una propuesta que pueda ser negociada con los grupos parlamentarios.

El ministro ha apelado además a la «responsabilidad» de las formaciones políticas, que tendrán que decidir con sus votos si respaldan unas cuentas que, según el Ejecutivo, recogerán las prioridades y necesidades de las comunidades autónomas.

«Si están a favor de eso o están en contra. Esa es la pregunta que se tendrían que hacer», señaló esta semana durante unas declaraciones realizadas ante los medios en Alicante.

Antes de que el proyecto pueda llegar al Congreso y comenzar formalmente su tramitación parlamentaria, los Presupuestos deberán ser aprobados por el Consejo de Ministros.

El Gobierno busca aprobar las primeras cuentas nuevas desde 2022

El desafío presupuestario adquiere especial relevancia porque España continúa funcionando con los Presupuestos correspondientes a 2023.

Aquellas cuentas fueron aprobadas en noviembre de 2022 y desde entonces el Ejecutivo no ha logrado sacar adelante unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.

La intención manifestada por Sánchez es presentar ahora los correspondientes a 2027 e intentar reunir una mayoría parlamentaria suficiente para aprobarlos.

El Gobierno quiere así cerrar la legislatura con unas cuentas actualizadas, aunque la consecución de ese objetivo estará condicionada por las negociaciones que comenzarán a desarrollarse con los grupos políticos.

El mes de septiembre se presenta, por tanto, como un periodo determinante para conocer las posibilidades reales de que los PGE de 2027 consigan superar el Congreso.

El PP considera que los Presupuestos llegarán «viciados»

El Partido Popular ya ha cuestionado el procedimiento seguido por el Gobierno antes incluso de que el proyecto presupuestario llegue a la Cámara Baja.

El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, aseguró en julio que el futuro proyecto de los PGE de 2027 estará «viciado» por lo que considera un incumplimiento de la legislación relacionada con los objetivos de estabilidad presupuestaria.

La crítica del PP tiene su origen en las dos votaciones celebradas en julio sobre la senda de déficit presentada por el Ejecutivo.

El Gobierno llevó por primera vez los objetivos de estabilidad al Congreso el 14 de julio, pero fueron rechazados con 178 votos en contra, cinco abstenciones y 167 votos favorables.

Una semana después, el Ejecutivo volvió a presentar la misma propuesta y obtuvo nuevamente el rechazo parlamentario.

La disputa por los objetivos de déficit

La propuesta del Gobierno establecía para el conjunto de las administraciones públicas un déficit del 1,8% en 2027.

Dentro de ese objetivo, se contemplaba un déficit del 1,5% para la Administración Central, del 0,1% para las comunidades autónomas y del 0,2% para la Seguridad Social, mientras que para las entidades locales se establecía el equilibrio presupuestario.

La senda fijaba también los objetivos de deuda pública en el 97,6% para 2027, el 96,4% para 2028 y el 95,3% para 2029.

En cuanto a la regla de gasto, la propuesta establecía un 4% para 2027, un 3,8% para 2028 y un 3,6% para 2029.

El PP sostiene que, después del primer rechazo parlamentario, el Ejecutivo debería haber elaborado una propuesta diferente.

Bravo recordó que la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera establece que, cuando los objetivos de deuda son rechazados por las Cortes, el Gobierno debe remitir unos nuevos en un plazo máximo de un mes y someterlos nuevamente a votación.

«Tenían que haber traído unos nuevos y no lo han hecho», reprochó el dirigente popular.

El Ejecutivo seguirá adelante pese al rechazo del Congreso

El rechazo de la senda de estabilidad no impedirá, según la información facilitada, que el Gobierno continúe con su intención de presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2027.

Las futuras cuentas tendrán que ajustarse, sin embargo, a unos objetivos más restrictivos.

Para ello se utilizarán los establecidos en el Plan Fiscal Estructural a Medio Plazo acordado con Bruselas.

Una de las principales diferencias afecta a las comunidades autónomas. Frente al margen de déficit del 0,1% incluido en la propuesta rechazada por el Congreso, el nuevo marco establece el equilibrio presupuestario para las autonomías.

Este escenario condicionará la elaboración de unas cuentas que el Ejecutivo pretende comenzar a negociar políticamente a partir de septiembre.

Sánchez afronta la búsqueda de apoyos parlamentarios

El principal interrogante será ahora determinar qué apoyos puede conseguir el Gobierno para aprobar los PGE de 2027.

Sánchez ha expresado tanto su intención de presentar las cuentas como su voluntad de conseguir que salgan adelante, pero el resultado dependerá finalmente de la posición de los grupos parlamentarios.

El Ejecutivo comenzará a despejar esa incógnita durante septiembre, cuando Hacienda abra las negociaciones sobre el borrador que está ultimando.

De esta manera, el nuevo curso político comienza con los Presupuestos de 2027 como uno de los principales retos del Gobierno, después de que las cuentas correspondientes a 2023 hayan permanecido prorrogadas durante los últimos ejercicios y de que el Congreso haya rechazado en dos ocasiones la senda de estabilidad planteada por el Ejecutivo.