El Frente Obrero ha mostrado esta semana su respaldo explícito a las manifestaciones de los agricultores convocadas en diferentes puntos de España para denunciar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur y las actuales políticas de la Política Agrícola Común (PAC). La organización considera que estas medidas están acelerando el deterioro del sector primario español y comprometiendo el futuro del medio rural.
En un posicionamiento público difundido desde Madrid, la organización ha calificado la situación del campo como “un retroceso e insostenible”, responsabilizando tanto al Gobierno central como a las instituciones europeas de un modelo que, a su juicio, condena a España a una dependencia económica del turismo en detrimento de la producción agraria.
El Frente Obrero sostiene que el acuerdo UE-Mercosur favorece la entrada de productos importados que compiten en condiciones desiguales con los nacionales, poniendo en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones. Por ello, reclama la derogación de las leyes y tratados que, según afirma, contribuyen a la desaparición del campo español y exige un giro en la política agraria y comercial.
La portavoz de la organización, Carmen López, reforzó este mensaje en un vídeo difundido en redes sociales, en el que acusó a la “clase política” de sacrificar la alimentación y el modo de vida de miles de familias. En sus palabras, “están sacrificando nuestra soberanía alimentaria por una industria extranjera”, mientras quienes toman las decisiones “siempre tendrán un puesto en algún sillón”.
La organización también ha defendido la necesidad de crear empleo de calidad en el medio rural para reactivar el sector y frenar la despoblación, así como de implementar políticas que permitan a los agricultores desarrollar su actividad con dignidad y estabilidad.
Asimismo, el Frente Obrero ha señalado directamente a la Agenda 2030, las decisiones de la Unión Europea y la PAC como marcos normativos que, en su opinión, “imponen qué, cuándo y cuánto se puede producir en España”, asfixiando a los productores locales.
Con este posicionamiento, la organización reafirma su compromiso con la lucha de los agricultores y su rechazo frontal al acuerdo UE-Mercosur, al que califica de “ruina para el sector primario”, insistiendo en que la defensa del campo español es una cuestión estratégica para el país.