Ya…¡pero ya!
El ministro de Justicia de Marruecos, Abdelatif Uahbi, ha manifestado que España debería devolver inmediatamente a sus menores y que si no lo hace es porque su burocracia es lenta y lamentable.
Pudiendo estar plenamente de acuerdo con el ministro en lo de la burocracia española, que es lenta y lamentable (en eso Marruecos nos aventaja claramente, al carecer de ella) no puedo entender que no se le haya tomado inmediatamente la palabra. ¿Qué hacen en Ceuta dos, tres o cuatro mil menores (ni se sabe el número) que son censados con cuentagotas, cuando Marruecos nos los reclama? Ya, ¡pero ya! tenían que haber salido 100 autobuses de Ceuta llevando a los menores con sus padres, al solar que les vio nacer, que no es otro que ese Marruecos que se revela deseoso de recuperarlos.
Sabemos que es una postura cínica pero precisamente por ello hay que tomarles inmediatamente la palabra. Marruecos, en estos momentos en que se presenta como el amigo de Trump y el adalid hegemónico en el estrecho, no quiere aparecer ante la opinión mundial como un muñidor de estrategias que se basan en el sacrificio de sus niños y jóvenes; más de cien muertos en la última escaramuza lo acreditan. No ha tenido nada que ver en la invasión de 80.000 personas, ni en el retorno de miles de ellas, ni en los tejemanejes anexos. Su único afán es recuperar a sus menores, devolver a sus hijos con sus padres y así evitarles la penosa burocracia española, que no sabe hacer la o con un canuto, y menos aún censar a sus criaturas.
¡Pues sea, pero que sea ya! Porque, para mi asombro, ahora aparecen los que se la cogen con papel de fumar. Los opinantes que arguyen que “Marruecos no debe marcarnos el paso”. Las ONG (viven de ello) que después del susto morrocotudo han visto engordar sus cuentas. Los políticos buenistas, que piensan que lo mejor que le puede pasar a un menor marroquí es tenerlo paseando por la Casa de Campo. Los políticos rancios, que dicen “¿Qué ahora quieres que te los devolvamos? Pues te chinchas, que no te los devuelvo.” Los periodistas “de raza” que defienden la ley, ley, la que obliga a censar, trasladar, admitir, negar y renegar…Por supuesto el PSOE que se frota las manos con las peleas que se avecinan entre las comunidades del PP y sus gobiernos con VOX para rechazar los ya censados con pluma de oca…
Vamos, que ahora nadie quiere devolver a los menores. Excepto el pobre Vivas, que está cocido. Y los ceutíes, que lloran amargamente su destino. Si alguna prueba más era necesaria para calificar la inepcia e imbecilidad de nuestra política y nuestra sociedad, la respuesta que se está dando a la invitación del ministro marroquí de que sean devueltos sus menores sería definitiva. Nos los quedaremos, claro, y además seremos tildados por Marruecos de secuestradores. “Pedimos su devolución pero ya sabes, Donald, España es terrible…”