Marruecos: el ariete de Washington e Israel en el norte de África
Hoy Marruecos ocupa una posición privilegiada en el tablero internacional. Estados Unidos lo considera un socio estratégico. Israel mantiene con Rabat una creciente cooperación militar y de seguridad. Y Marruecos, mientras tanto, consolida sus posiciones sobre el Sáhara Occidental y vuelve a colocar sobre la mesa sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla.
¿Qué obtiene Estados Unidos protegiendo y fortaleciendo a Marruecos?
No se trata únicamente del control estratégico del Estrecho de Gibraltar. Marruecos ofrece a Washington una plataforma excepcional entre el Atlántico, el Mediterráneo, Europa, África occidental y el Sahel. Es además útil frente a la creciente influencia de Rusia y China en África y un contrapeso frente a Argelia,
Estados Unidos reconoció en 2020 la soberanía marroquí sobre el Sáhara. que continúa siendo considerado por Naciones Unidas un territorio no autónomo cuyo proceso de descolonización no está definitivamente resuelto. Y así Marruecos recibe un respaldo diplomático extraordinario a cambio de convertirse en un socio todavía más valioso para Estados Unidos.
¿Y qué obtiene Israel?
Aquí el asunto resulta todavía más inquietante.
Israel ha encontrado en Marruecos un socio militar, tecnológico y de inteligencia situado en el extremo occidental del mundo árabe
Si el conflicto de Oriente Medio se ampliase, Israel tendría interés en no encontrarse aislado en el mundo árabe y Marruecos proporciona política y estratégica. Así que Marruecos ha firmado este mismo año su participación en la Fuerza Internacional de Estabilización de Gaza, aportando personal militar a la estructura de esa misión, es decir, Marruecos entra de lleno en el escenario de Oriente Medio.
Y mientras tanto, ¿qué ocurre con España?
Pues España está situada exactamente en medio de ese tablero, Tiene el Estrecho. Tiene Canarias. Tiene Ceuta y Melilla. Tiene frontera directa con Marruecos. Tiene intereses históricos y políticos en el Sáhara. Mantiene relaciones con Argelia. Y además ha adoptado respecto a Gaza posiciones que han provocado fuertes discrepancias con Israel y con Washington. Y mientras tanto, Marruecos acaba de volver a reivindicar públicamente Ceuta y Melilla. España ha respondido que su soberanía no se negocia.
¿Estamos diciendo que Estados Unidos o Israel han organizado la crisis de Ceuta? No. No existen pruebas para afirmarlo. pues para su análisis Hemos de entender que Washington fortalece a Marruecos. Israel profundiza su cooperación estratégica con Marruecos, estos a su vez obtienen respaldo internacional para su posición sobre el Sáhara. Además, mantiene sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla.
España no ha de dejar de lado que el Sáhara no puede quedar olvidado. Porque hemos tratado la cuestión como si fuese un problema lejano que podía aparcarse indefinidamente. Pero el Sáhara no ha desaparecido. Sigue sin resolverse definitivamente y continúa condicionando las relaciones entre Marruecos, Argelia, España, Estados Unidos y Europa.
Quizá el problema sea que España ha confundido durante demasiado tiempo ser aliado de Estados Unidos con tener garantizados los intereses españoles, Y no es lo mismo. Los Estados no tienen amigos permanentes. Tienen intereses permanentes. Washington. Israel y Marruecos tienen los suyos. Y España debería empezar a defender los nuestros con la misma contundencia, porque si algún día Marruecos decide elevar la presión sobre Ceuta o Melilla, España tendrá que descubrir entonces si realmente esas ciudades son o no son territorio español.
Y quizá sea ésta la pregunta más que produce más miedo de todas :
¿Protegerá Washington a España frente a Marruecos, o protegerá a Marruecos porque Marruecos resulta más útil a Washington?