Actualmente, gran parte del alumbrado del municipio sigue funcionando con lámparas fluorescentes, una tecnología poco eficiente y con una vida útil limitada. Además, este tipo de luz no ofrece la mejor visibilidad ni para conductores ni para peatones, y en algunos casos genera una iluminación intrusiva que llega a las viviendas. Para solucionar esta situación, el ayuntamiento sustituirá todas las luminarias y equipos por iluminación LED y desplegará un sistema de control que permitirá detectar incidencias en tiempo real y gestionar mejor los horarios de encendido y apagado.
La actuación está financiada a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y se ejecutará en tres fases. La primera abarcará el casco urbano, incluyendo calles como Juan de Toledo, Pozas, Velázquez o Santa Clara. La segunda se centrará en el Centro Histórico Artístico, mientras que la tercera fase se desarrollará en las Colonias Históricas, completando así la renovación en todo el término municipal.
Según ha señalado la alcaldesa, Carlota López Esteban, la modernización del alumbrado permitirá al ayuntamiento ahorrar alrededor del 60% del gasto actual. Además del impacto económico, insiste en los beneficios para la calidad de vida de los vecinos, ya que la nueva iluminación mejorará la visibilidad y reducirá las molestias nocturnas. "Vamos a conocer las incidencias en el momento, lo que nos permitirá resolverlas con mucha más rapidez", destacó.