El Ayuntamiento de Parla vive uno de los momentos de mayor confrontación política de la legislatura tras aprobar el gobierno municipal un préstamo de 11 millones de euros para hacer frente a una sentencia firme por impagos de las obras del tranvía, una deuda histórica que sigue lastrando las cuentas locales y condicionando la prestación de servicios públicos.
La decisión provocó el abandono del Pleno por parte de los grupos del Partido Popular y Vox, que consideran que la operación financiera podría ser ilegal y han anunciado que la impugnarán en los tribunales. Ambas formaciones sostienen que el Ejecutivo local no ha actuado con la transparencia necesaria y que el endeudamiento compromete aún más la estabilidad financiera del Consistorio.
Según explicaron fuentes municipales, el préstamo aprobado permitirá afrontar una sentencia judicial derivada de los impagos acumulados durante la ejecución del tranvía, una infraestructura que se convirtió en símbolo de la mala gestión económica del municipio y que, años después de su construcción, sigue generando importantes obligaciones financieras.
En el debate plenario se puso también sobre la mesa la posibilidad de que el Ministerio de Hacienda asuma parte de la deuda que arrastra Parla por el tranvía, una reclamación que el gobierno local considera imprescindible para aliviar la presión sobre el presupuesto municipal y garantizar la continuidad de los servicios básicos.
Desde la oposición, PP y Vox denunciaron que la operación de crédito no soluciona el problema estructural del Ayuntamiento y que se limita a “patear hacia delante” una deuda que se arrastra desde hace más de una década. Ambos partidos acusan al Ejecutivo local de hipotecar el futuro del municipio y de no ofrecer alternativas reales para sanear las cuentas.
El gobierno municipal, por su parte, defiende que el préstamo es una medida imprescindible para cumplir la sentencia judicial y evitar embargos o nuevos recargos que agravarían aún más la situación económica de Parla. Asimismo, insiste en que sin apoyo externo, especialmente del Estado, la deuda del tranvía seguirá siendo una losa para el desarrollo del municipio.
La batalla política y judicial acaba de comenzar y amenaza con prolongarse durante los próximos meses, mientras Parla sigue atrapada en la herencia financiera de un proyecto que, lejos de ser un motor de progreso, se ha convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza para su Ayuntamiento.