La operación, suscrita originalmente en 2016 con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se ha liquidado dos años antes del plazo previsto gracias a una inversión de 505.558 euros procedentes del remanente de tesorería.
Con esta cancelación, el municipio elimina cualquier carga financiera, un logro que el alcalde, Luis Quiroga, ha calificado como "un hito de gestión solvente, eficaz y creíble". Según el regidor, este escenario de superávit presupuestario permitirá al consistorio diseñar un plan para bajar impuestos, con el objetivo de aliviar la presión fiscal sobre las familias y el tejido empresarial local.
Rigor financiero para impulsar la inversión pública
El saneamiento de las arcas municipales no ha frenado el ritmo de inversión en el municipio porque Quiroga ha defendido que el rigor presupuestario es precisamente lo que permite ejecutar proyectos clave para la transformación de la localidad entre los que destacan el Plan Asfalto con una actuación integral sobre una superficie de 196.006 metros cuadrados y un plan de arbolado para las zonas verdes que supondrá la plantación de 3.733 nuevos ejemplares.
Asimismo, se incluyen mejoras en seguridad y limpieza mediante la reciente incorporación de cuatro vehículos a la flota de la Policía Local junto a la renovación de contenedores y la puesta en marcha de nuevos contratos de limpieza, además de un plan específico para la infancia centrado en el arreglo y la modernización de las áreas infantiles del municipio.
Confianza y pago a proveedores
Desde el área de Tesorería se ha acreditado que la solvencia actual permite al ayuntamiento cumplir rigurosamente con los principios de estabilidad y sostenibilidad financiera, garantizando el pago en tiempo y forma a los proveedores. "Después de años con las tasas congeladas, Arroyomolinos está en disposición de devolver el esfuerzo a los ciudadanos, porque el dinero donde mejor está es en el bolsillo de los contribuyentes", ha concluido el alcalde.