Soterramiento A5

Madrid quiere llevar el soterramiento de la A-5 hasta la M-40

Operarios y maquinaria en la conexión de dos galerías excavadas en las obras de soterramiento de la A5
El Ayuntamiento estudia prolongar el soterramiento de la A-5 hasta la M-40 y prevé abrir el túnel actual en diciembre 

El Ayuntamiento de Madrid mantiene su intención de ampliar el soterramiento de la A-5 hasta la M-40, una actuación que el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante durante una entrevista hoy en TeleMadrid, considera “necesaria” para transformar una de las principales entradas a la capital.

El Consistorio continúa analizando la viabilidad técnica y económica de esta posible prolongación, que se plantea ya para una próxima legislatura por su elevada complejidad presupuestaria y constructiva.

Carabante ha defendido que las grandes vías de acceso a Madrid deben evolucionar hacia modelos urbanos más amables, sostenibles y compatibles con la vida de los barrios, especialmente en tramos donde las autopistas funcionan como barreras entre zonas residenciales.

El túnel actual abrirá al tráfico en diciembre

El Ayuntamiento mantiene el calendario previsto para el tramo actualmente en obras. Según Carabante, el túnel de la A-5 soterrada se abrirá al tráfico en diciembre, lo que permitirá iniciar inmediatamente después los trabajos de urbanización en superficie.

Además, el delegado ha avanzado que la excavación del túnel en sentido salida de Madrid estará finalizada previsiblemente el próximo 25 de mayo.

Las obras avanzan, según el responsable municipal, “a muy buen ritmo”, pese a la enorme complejidad de una actuación que se ejecuta sobre una vía por la que circulan alrededor de 100.000 vehículos diarios.

Una obra clave desde Madrid Río

Carabante ha calificado el soterramiento de la A-5 como una de las infraestructuras urbanas más importantes acometidas en Madrid desde Madrid Río.

La intervención no solo implica excavar y construir un túnel bajo una vía de gran capacidad, sino también coordinar redes subterráneas de tuberías, cableado y otros servicios esenciales.

A ello se suma la necesidad de mantener la movilidad de vecinos y conductores durante toda la ejecución de los trabajos. Los residentes deben seguir entrando y saliendo de sus viviendas, cruzando la avenida y utilizando una de las arterias principales del suroeste de Madrid.

La ampliación hasta la M-40 dependerá de la financiación

El salto hasta la M-40 es visto por el Ayuntamiento como una segunda fase natural del proyecto, aunque su ejecución dependerá de que sea viable desde el punto de vista presupuestario.

Carabante ha reconocido que se trata de una actuación “muy complicada” y de una envergadura económica incluso superior a la fase actual. Por ello, el Consistorio considera imprescindible la colaboración entre administraciones.

El delegado ha señalado directamente al Ministerio de Fomento por su papel en la Operación Campamento, un desarrollo urbanístico clave en el entorno de la A-5. Según explicó, será necesario buscar fórmulas de cofinanciación para poder sacar adelante la prolongación.

Transformar las entradas a Madrid

El Gobierno municipal defiende que Madrid ya no debe concebirse únicamente desde una lógica radial de grandes vías de entrada y salida, sino como una ciudad que necesita integrar esas infraestructuras en el tejido urbano.

En esa línea, el soterramiento de la A-5 busca reducir el impacto del tráfico en superficie, mejorar la calidad ambiental y recuperar espacio público para los vecinos.

La posible ampliación hasta la M-40 permitiría extender esa transformación a un tramo más amplio del suroeste de la capital, aunque su ejecución queda condicionada a los estudios técnicos, al coste final y al acuerdo institucional necesario para financiarla.