La Federación de Atención a la Ciudadanía de la Unión Sindical Obrera (FAC-USO) ha reclamado al Gobierno central la convocatoria urgente de un Pacto de Estado contra los incendios forestales. La petición llega inmediatamente después de la declaración de la emergencia de interés nacional ante la gravedad extrema de los fuegos que afectan a varios territorios de la península, con especial incidencia en las comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha.
Desde la organización sindical señalan que la situación actual no hace sino confirmar un diagnóstico sobre el que llevan advirtiendo de forma continuada desde la campaña de 2025. A juicio de USO, los grandes incendios forestales han dejado de ser emergencias autonómicas aisladas para convertirse en una crisis estructural de dimensión nacional que exige una respuesta coordinada, inversión en prevención permanente y la profesionalización definitiva del sector.
El agotamiento del modelo territorial fragmentado
La secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO, Sara García, sostiene que la solicitud de intervención estatal por parte de las autonomías pone de manifiesto que el esquema organizativo actual ha llegado a su límite operativo. La dirigente sindical ha enfatizado que cuando un territorio se ve obligado a pedir que el Estado asuma el mando porque sus capacidades se encuentran completamente desbordadas, queda certificado que el Pacto de Estado no puede postergarse por más tiempo.
Asimismo, García ha subrayado que la verdadera emergencia se gesta meses antes de la aparición del fuego, concretamente en el momento en que las administraciones públicas aplican recortes en prevención, reducen la duración de las campañas y mantienen vacantes sin cubrir en los operativos.
Por su parte, el secretario general de FAC-USO, Javier Toro, ha criticado la actitud de las distintas administraciones públicas, a las que acusa de sustituir la planificación real por comunicados institucionales vacíos de contenido. Toro ha puesto el foco en la contradicción de tratar a los profesionales de la extinción como héroes indispensables durante los meses de verano mientras se les aboca a la precariedad y al desempleo el resto del año debido a la contratación estacional.
En este sentido, la central exige la integración estable durante las 12 mensualidades del año de todo el personal que actualmente trabaja bajo modalidades temporales.
Las exigencias clave para la reforma del sistema forestal
Para evitar que este gran acuerdo nacional termine convertido en un compromiso formal sin aplicación práctica, USO y FAC-USO han reclamado la apertura inmediata de un foro de negociación en el que participen el Ejecutivo central, las comunidades autónomas, los grupos parlamentarios y los representantes de los trabajadores. El objetivo debe ser calendarizar compromisos concretos, fijar partidas presupuestarias plurianuales y establecer mecanismos públicos de control sobre la gestión forestal.
Entre las medidas prioritarias planteadas por el sindicato figura la creación de un sistema nacional de mando y coordinación dotado con protocolos estatales de movilidad e interoperabilidad entre los operativos de las distintas regiones. Asimismo, la propuesta contempla la plena aplicación de la Ley 5/2024 básica de bomberos forestales, la actualización de los cuadros de enfermedades profesionales para incluir las patologías derivadas de la inhalación continua de humo y una inversión sostenida en la modernización de los equipos de protección, flotas terrestres y medios aéreos de extinción.