El edificio de la calle Azcoitia, en el distrito de Carabanchel, continúa en riesgo de derrumbe tras la explosión registrada este viernes, en la que falleció una mujer de 80 años y resultaron heridos su marido, de 84, y otras ocho personas de carácter leve.
Desde primeras horas de este sábado, bomberos del Ayuntamiento de Madrid y técnicos municipales trabajan sin descanso en la zona para evaluar la estabilidad del inmueble, un bloque de cuatro plantas que ha quedado seriamente dañado por la deflagración, cuya principal hipótesis sigue siendo una acumulación de gas.
Posible demolición de la tercera y cuarta planta
Los informes preliminares apuntan a que la tercera y la cuarta planta podrían ser demolidas ante el riesgo de colapso estructural. El perímetro del edificio se mantiene acordonado y, según fuentes municipales, no se levantará al menos hasta el próximo lunes, a la espera de que concluyan los trabajos de inspección y aseguramiento.
Como consecuencia de la gravedad de los daños, 43 vecinos de 32 viviendas han sido desalojados y continúan sin poder regresar a sus hogares. Todos ellos han pasado la noche fuera de sus casas y han sido realojados en hoteles por Samur Social, mientras se determina si el edificio es habitable o si será necesario adoptar medidas más drásticas.
Vecinos en shock y sin saber cuándo volverán
Entre los residentes afectados reina la incertidumbre. “No tenemos nada, esto es horrible”, lamentaba uno de los desalojados mientras observaba el despliegue de efectivos en la zona. Muchos vecinos se han concentrado en los alrededores para intentar conocer el estado real de sus viviendas y cuándo podrán recuperar sus pertenencias.
El inmueble se encontraba en obras de rehabilitación cuando se produjo la explosión, lo que podría haber influido en la propagación de los daños, aunque este extremo continúa siendo objeto de investigación por parte de la Policía y los técnicos municipales.
Mientras tanto, el Ayuntamiento mantiene activados todos los protocolos de emergencia para garantizar la seguridad en el entorno y ofrecer apoyo social a las familias afectadas por uno de los sucesos más graves registrados en Carabanchel en los últimos años.
