El acuerdo alcanzado con sindicatos de vuelo como Sepla, Sitcpla y Stavla, junto a las secciones de tierra de CCOO, UGT y Asetma, contempla una reducción de plantilla equilibrada para adaptar la estructura de la compañía. Del total de 996 salidas previstas, el grupo más numeroso corresponde al personal de tierra con 753 contratos, seguido de los Tripulantes de Cabina de Pasajeros (TCP) con 137 y, finalmente, 106 pilotos.
Las condiciones pactadas se centran en la voluntariedad y ofrecen dos vías principales de salida. La primera son las bajas incentivadas, con una indemnización de 35 días por año trabajado para todos los colectivos, con un tope de 30 mensualidades y garantizando un mínimo de una anualidad completa. La segunda son las prejubilaciones. Se ha establecido un salario regulador específico según el escalafón. La edad de acceso se fija a partir de los 61 años para pilotos y trabajadores de tierra, mientras que los TCP podrán acogerse a esta medida desde los 58 años.
Consenso histórico en la negociación laboral de Iberia
Uno de los puntos más destacados de la jornada ha sido el amplio respaldo sindical, ya que las organizaciones firmantes representan al 92% de la plantilla. Esta unidad de acción entre los sindicatos de vuelo (UGT Vuelo, CCOO Vuelo y Candidatura Independiente, entre otros) y los de tierra asegura una implementación del ERE sin conflictividad social inmediata, centrada en la renovación de perfiles y la eficiencia operativa de la compañía aérea.
Con la firma de este documento, Iberia busca optimizar su estructura de costes tras años de transformación, garantizando salidas dignas para los veteranos de la aerolínea y manteniendo la competitividad en el mercado internacional. La empresa ha informado que el proceso se ejecutará de forma progresiva, respetando siempre los criterios de voluntariedad que han servido de base para el consenso.