El 60% de las empresas no logra recuperarse financieramente tras una ciberestafa
La jornada Ciberataques y Empresa: Prevención y Protección, celebrada en la Universidad Camilo José Cela y organizada por Madrid Foro Empresarial, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del tejido productivo ante el fraude digital. Con un incremento del 40% en este tipo de delitos, expertos jurídicos y empresariales instan a las pymes madrileñas a implementar protocolos de reacción inmediata y defensa legal para garantizar su sostenibilidad económica y reputacional.
El presidente de Madrid Foro Empresarial, Hilario Alfaro, inauguró el encuentro alertando de que el ciberfraude ha dejado de ser un riesgo remoto para convertirse en una amenaza directa. Según los datos analizados, aunque el 40% de las compañías reconoce haber sufrido un ataque, el 60% de ellas es incapaz de recomponerse financieramente tras el impacto. Alfaro subrayó que "estamos hablando de sostenibilidad empresarial. No es solo un problema tecnológico, es un problema económico, jurídico y reputacional".
Los ataques actuales trascienden el robo de dinero e incluyen la sustracción de datos sensibles, suplantación de identidad y manipulación de facturas. Estas acciones pueden derivar en pérdidas millonarias y en la pérdida de confianza de clientes y proveedores en cuestión de minutos. Ante esta realidad, Alfaro planteó una reflexión sobre la preparación actual de las organizaciones, señalando que "todos tenemos a alguien cercano que ha sufrido una situación de estas características".
La prevención interna y el factor humano
Miguel Robledo, abogado especializado en Derecho Penal Económico y Compliance, incidió en que la prevención debe nacer en el seno de la propia empresa. Durante su intervención, recordó que el factor humano sigue siendo la principal vía de acceso para los delincuentes, afirmando que "a veces todo empieza con un simple clic en el lugar equivocado". Robledo defendió la necesidad de establecer protocolos claros y formación continua para los empleados.
Por su parte, Pablo Molina, socio responsable del Área Penal, Litigación y Arbitraje de Acountax Abogados, puso el acento en la dimensión estructural del problema. Molina señaló que la delincuencia económica crece de forma profesionalizada, mientras que la respuesta judicial no siempre evoluciona al mismo ritmo. Según su criterio, las compañías deben estar ordenadas y estructuradas, ya que la prevención no puede improvisarse una vez que el fraude se ha materializado.
Estrategia jurídica y rapidez en la respuesta
En cuanto a la recuperación de fondos, Luis Rubí Blanc, socio de ardiCiber y especialista en ciberdelitos económicos, destacó que las primeras horas tras detectar el fraude son decisivas. Actuar con rapidez marca la diferencia entre la pérdida definitiva o el inicio de un proceso de recuperación exitoso. No obstante, Rubí Blanc cuestionó la eficacia del sistema actual, subrayando que solo una pequeña fracción de los ciberdelitos llega a juicio.
El experto también hizo un llamamiento a la responsabilidad compartida entre empresas, entidades financieras y el sistema judicial. "Los bancos han reforzado sus sistemas de prevención, pero la realidad del día a día demuestra que el fraude sigue creciendo a un ritmo muy elevado", apuntó.
En el debate, moderado por Aránzazu Núñez, directora de RII y Comunicación de Acountax Abogados, se concluyó que preservar pruebas digitales y comunicar de inmediato el bloqueo a las entidades bancarias son pasos fundamentales.
Importancia de los protocolos de verificación
Entre las conclusiones finales del encuentro destaca que la prevención ha dejado de ser opcional para convertirse en una prioridad estratégica. Los expertos instaron a las pymes y autónomos a revisar sus sistemas de verificación de pagos y a activar mecanismos de bloqueo ante cualquier anomalía. La jornada subrayó que la competitividad y continuidad de las empresas madrileñas dependen hoy de su capacidad para integrar la ciberseguridad en su cultura organizativa.