Carlos Moro analiza el liderazgo a largo plazo y la identidad empresarial en el Desayuno Canal CEO
El presidente de Bodegas Familiares Matarromera, Carlos Moro, protagonizó el viernes pasado una nueva edición de los Desayunos Canal CEO celebrada en la sede de Sagardoy School. Durante el encuentro, el recientemente galardonado con el Premio DUX del Talento 2025 reflexionó sobre la necesidad de evolucionar las organizaciones y transformar la sociedad a través de un liderazgo con propósito, donde el tiempo se consolidó como el verdadero estratega frente a la urgencia del corto plazo.
La paciencia y la visión de futuro como ejes del encuentro
La sesión, que estuvo conducida por Noemi Boza, socia directora de Más Cuota, profundizó en el concepto de "Slow Management" aplicado al mundo empresarial. El también presidente de la Plataforma Tecnológica del Vino de España (PTV), Carlos Moro, destacó que un liderazgo sólido no debe buscar el impacto efímero, sino un anclaje profundo tanto en el territorio como en la cultura corporativa. En este sentido, el empresario reveló que su proyección estratégica para las bodegas no se limitaba a décadas, sino que aspiraba a un horizonte de 500 años, una mentalidad que contrastó con la obsesión actual por los resultados inmediatos.
La trayectoria de Matarromera sirvió para ilustrar esta visión de largo plazo, ya que Moro recordó que, aunque fundó la bodega en 1988, no consideró el proyecto plenamente arrancado hasta 1995, tras 7 años de preparación. Asimismo, se abordó la resiliencia tecnológica de la compañía, que en 2008 elaboró su primer vino sin alcohol, una categoría que no fue aprobada oficialmente por la Unión Europea hasta 13 años después, en diciembre de 2021. Para el ponente, estos ejemplos demostraron que liderar consistió en armonizar voluntades y persistir en la innovación con un claro propósito social.
Inversión en I+D, formación y excelencia generacional
Otro de los puntos clave del desayuno fue la importancia la investigación científica en el éxito del grupo. Moro detalló que su organización ha impulsado 110 proyectos de I+D con una inversión acumulada de 45 millones de euros, defendiendo que el éxito de la innovación depende de su arraigo social y de su capacidad para convertirse en el motor de competitividad de las empresas. En esta línea, resaltó la labor de la Cátedra Vitivinícola de la Universidad de Valladolid en el impulso de la formación especializada.
Carlos Moro enfatizó que la tecnología exige una actualización de competencias en todos los niveles, incluyendo perfiles operativos, y que la sostenibilidad de la empresa familiar reside en su capacidad para profesionalizar el aprendizaje, fomentar el diálogo y mantener una dedicación orientada a la excelencia generacional.
El evento, que contó con la colaboración de Lucca, AGM Abogados y Refruiting, concluyó que la verdadera fortaleza de una compañía reside en su capacidad para compartir objetivos y propósitos comunes.
Desde Sagardoy School se reafirmó la convicción de que el líder del futuro debía ser un generador de entornos favorables para el crecimiento humano y profesional, respetando el ritmo de la naturaleza y teniendo la audacia de anticiparse a los cambios globales.