La OCU alerta contra la inversión en Bitcoin y aclara que la compra a través de bancos no garantiza seguridad
La OCU alerta sobre la volatilidad extrema del Bitcoin y avisa de que contratarlo a través de entidades bancarias no protege el ahorro. Al no estar cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos, la organización recomienda destinar solo dinero que se esté dispuesto a perder íntegramente.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una advertencia contundente a los pequeños ahorradores: invertir en Bitcoin sigue siendo una actividad de alto riesgo. La organización subraya que la reciente integración de criptoactivos en las aplicaciones de las entidades bancarias tradicionales no supone, en ningún caso, una mayor protección para el capital invertido.
A pesar de que el Bitcoin ha experimentado un repunte este mes, impulsado por un contexto de mayor tolerancia al riesgo tras la tregua geopolítica entre Estados Unidos e Irán, la OCU señala que su valor sigue sujeto a una "enorme volatilidad". De hecho, la organización recuerda que, si se compara su precio actual de unos 78.000 dólares con los valores de principios de año, las ganancias son nulas o incluso negativas.
Sin el respaldo de los Fondos de Garantía
La OCU insiste en que la "comodidad" de contratar criptomonedas a través de un banco no debe confundirse con seguridad financiera. Aunque el reglamento europeo MiCA establece nuevas obligaciones de supervisión para los proveedores, el Bitcoin sigue careciendo de garantía oficial.
A diferencia del dinero depositado en cuentas corrientes o depósitos, los criptoactivos no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos ni por el Fondo de Garantía de Inversiones. Esto implica que el riesgo de mercado es total y que, ante una eventual insolvencia del intermediario o una caída drástica del precio, el usuario podría perder la totalidad de sus ahorros.
Limitaciones en la operativa bancaria
Otro punto de crítica por parte de la organización es la operatividad restringida en las ofertas bancarias. Mientras que en plataformas especializadas el usuario puede transferir sus activos a carteras físicas o propias, en la mayoría de los bancos el activo queda ligado a la entidad. "Su función se asemeja más a la de una inversión especulativa que a la de un medio de intercambio o pago", advierte el comunicado.
Finalmente, la OCU desaconseja este tipo de activos para perfiles conservadores, recordando que el precio de ejecución en los bancos puede ser inferior al de las plataformas de intercambio al no existir un mercado oficial único.