Economía

Los sindicatos organizan una movilización masiva el 18 de junio en Madrid en defensa de los derechos laborales

Líderes de CCOO y UGT con María Jesús Montero y Pedro Sánchez - Foto de UGT

La Confederación Europea de Sindicatos (CES), en alianza con CCOO y UGT, ha anunciado una gran manifestación en la capital española para exigir un modelo económico basado en la inversión y el empleo de calidad. La cita servirá también como acto de apoyo al Gobierno de España frente a las recientes presiones comerciales y políticas ejercidas por la administración estadounidense de Donald Trump.

El Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos, con la presencia de Unai Sordo (CCOO), Pepe Álvarez (UGT) y Esther Lynch (CES), ha confirmado hoy la celebración de una gran jornada de protesta en Madrid el próximo 18 de junio a las 11:00 horas. El objetivo principal de la movilización es reivindicar una Europa social que priorice el incremento salarial y la estabilidad laboral, rechazando frontalmente el retorno a las políticas de austeridad, la desregulación de mercados y los discursos que criminalizan a la población migrante.

Más allá de las reivindicaciones laborales, la cumbre sindical ha servido para cerrar filas en torno al Ejecutivo español. La CES ha aprobado una declaración de solidaridad con España ante lo que consideran "amenazas y coerciones" por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los sindicatos denuncian que la administración estadounidense está presionando a España por sus posicionamientos en defensa del derecho internacional, por lo que han instado a la Unión Europea a responder de forma unitaria y contundente.

En este sentido, las organizaciones sindicales han solicitado a las instituciones europeas la activación de todas las herramientas de defensa comercial disponibles, incluido el Instrumento Anticoerción. El objetivo es proteger a los Estados miembros, sus industrias y sus trabajadores de medidas económicas injustas motivadas por intereses políticos externos. Según el comunicado conjunto, la actual escalada bélica y la incertidumbre global hacen más necesaria que nunca una respuesta coordinada que salvaguarde el orden internacional y los derechos humanos.

La manifestación de junio pretende enviar un mensaje rotundo desde España al resto del continente: la viabilidad de una economía fuerte es inseparable del respeto a los derechos de los trabajadores y de una inversión pública ambiciosa. Para los líderes sindicales, esta movilización marcará un hito en la unidad de acción del movimiento obrero europeo frente a los desafíos geopolíticos y los riesgos de retroceso social en la Unión.