Economía

El IPC asciende al 3,3% en marzo por la subida de los combustibles y el conflicto en Irán

Gasolinera con surtidores de colores - Foto de Kanpisut de Jookiko (Canva)

La inflación en España ha registrado en marzo su nivel más alto desde junio de 2024 tras subir un punto respecto al mes anterior. Según el indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística, este repunte se debe principalmente al encarecimiento de los carburantes derivado de la inestabilidad internacional, mientras que la inflación subyacente se mantiene estable en el 2,7%.

El principal factor detrás del ascenso del Índice de Precios de Consumo en marzo ha sido el encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. Esta tendencia alcista está directamente influenciada por el conflicto en Irán iniciado a finales de febrero, que ha generado fuertes presiones en las cotizaciones internacionales del petróleo.

A este factor se suma el comportamiento de los precios del gasóleo para calefacción, que han experimentado un aumento frente a los descensos registrados en el mismo periodo del año pasado.

Por el contrario, la electricidad ha actuado como un factor de moderación, ya que su descenso de precio en marzo ha contribuido a amortiguar parcialmente la escalada general de la inflación.

Estabilidad en la inflación subyacente y respuesta institucional

A pesar del repunte del indicador general, la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su alta volatilidad, no ha experimentado cambios y permanece en el 2,7%. Este dato sugiere que el shock de precios actual está muy focalizado en el sector energético y no se ha trasladado de forma masiva al resto de la cesta de la compra.

Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa han destacado que la apuesta por las energías renovables está funcionando como un escudo frente al impacto energético de la guerra. El Gobierno recuerda que el plan de respuesta que se aprobó ayer jueves en el Congreso -con el apoyo de 175 diputados- busca evitar que estas tensiones externas reduzcan el poder adquisitivo de los hogares de forma permanente, apoyándose en rebajas fiscales que ya están suavizando los precios en las gasolineras durante la última semana.

Reacciones a las medidas "anticrisis"

Diversos colectivos profesionales han calificado las últimas medidas anticrisis de "insuficientes" al dejar fuera de las bonificaciones del combustible a parte del tejido productivo. Estos sectores reclaman una protección urgente y directa que incluya topes reales a los precios de la energía y el gasóleo durante más tiempo, advirtiendo de que las rebajas fiscales actuales no logran compensar la caída de la facturación ni el incremento sostenido de los costes operativos para los pequeños negocios.

A esta presión interna se suman las recientes advertencias de la OCDE, que ha cuestionado la sostenibilidad de las políticas de gasto basadas en ayudas fiscales generalizadas. El organismo internacional señala que este tipo de medidas, junto al creciente gasto derivado del rearme europeo y los compromisos de defensa, están tensionando las economías nacionales y dificultando la reducción del déficit. Según la OCDE, el mantenimiento de estos estímulos en un entorno de tipos de interés todavía elevados podría alimentar la persistencia de la inflación y limitar el margen de maniobra de los países ante futuros choques externos.