El Consejo de la Productividad de España pide impulsar la inversión privada y revaluar el uso de los fondos Next Generation
El Consejo de la Productividad de España (CPE) ha publicado su primer informe anual, en el que señala la necesidad de abordar los "frenos estructurales" que limitan la inversión en empresas jóvenes con alto potencial. El órgano independiente, creado en 2024, propone un replanteamiento de los fondos europeos y los instrumentos de política industrial para garantizar un crecimiento sostenido de la renta per cápita.
El documento destaca que, aunque la productividad ha crecido un 1% anual entre 2022 y 2025 (el doble que en el periodo anterior), la inversión privada muestra una "relativa atonía" a pesar del ciclo expansivo actual. Los expertos advierten de una inercia financiera que favorece a empresas consolidadas mientras dificulta el acceso a recursos para proyectos rentables de alto contenido tecnológico.
Recomendaciones clave para la transformación económica
Para revertir esta situación, el CPE recomienda el impulso de una Estrategia Española para la Productividad. Esta iniciativa debe contar con la colaboración de la administración central, las comunidades autónomas y los agentes sociales, situando la adopción de la Inteligencia Artificial y la transformación hacia sectores de mayor contenido tecnológico en el centro de las políticas públicas.
Además, los expertos aconsejan un replanteamiento de los fondos europeos y su adenda, sugiriendo mejoras en el diseño y gestión de los PERTE para asegurar que funcionen como motores reales de cambio estructural.
Finalmente, el informe destaca que la distribución de las ganancias de productividad ha mejorado recientemente, con un crecimiento de la remuneración real por hora del 7,7% desde 2018.
No obstante, el Consejo advierte de que la inversión en capital humano y la mejora de la calidad de la gestión empresarial son condiciones indispensables para que estas mejoras sean sostenibles y permitan elevar la renta per cápita a largo plazo.
El sector empresarial reclama más seguridad jurídica y revisar la fiscalidad
Diversas organizaciones empresariales coinciden en un diagnóstico crítico: la necesidad imperativa de mejorar la productividad y garantizar la seguridad jurídica frente a la incertidumbre y las políticas de corto alcance que, según denuncian, lastran la competitividad del país.
Desde la Cámara de Comercio de España y CEIM, el mensaje es contundente: sin un aumento real de la eficiencia, el crecimiento actual será efímero.
CEIM reclama incentivos a la inversión que permitan revertir el hecho de que España se sitúa todavía puntos por debajo de la media de la UE en inversión en I+D sobre el PIB. Por su parte, la Cámara de Comercio insiste en que para sostener un crecimiento del PIB superior al 2%, es vital que la inversión en activos intangibles y formación de capital humano se convierta en una prioridad estatal.
El SOS de la pequeña empresa: La crisis de prosperidad
Cepyme ha puesto cifras a la delicada situación de las empresas de menor tamaño. Según sus últimos informes, las pymes españolas han experimentado un incremento acumulado de costes totales cercano al 20% en los últimos años, mientras que la productividad apenas ha avanzado a un ritmo del 0,2%. Esta crisis de prosperidad se traduce en que, a pesar de que la facturación nominal sube, el margen de beneficio neto se estrecha, poniendo en riesgo la supervivencia del 95% del tejido empresarial, compuesto mayoritariamente por micropymes.
El reto del relevo en la empresa familiar
La fiscalidad se mantiene como la gran asignatura pendiente. AEDAF subraya que la empresa familiar genera el 67% del empleo privado en España, pero la falta de seguridad jurídica y la disparidad de criterios en impuestos como Sucesiones o Patrimonio amenazan su continuidad. Los expertos advierten de que una fiscalidad inestable puede comprometer la transmisión de hasta medio millón de empresas familiares en la próxima década debido al relevo generacional.
En definitiva, el consenso empresarial reclama un cambio de rumbo que priorice la inversión tecnológica y la simplificación administrativa para transformar el actual ciclo económico en una etapa de prosperidad real y duradera.