Economía

Funcas recorta al 2,2% el crecimiento de la economía española para este año y eleva la inflación media al 3,1%

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El Panel de Funcas ha recortado una décima su previsión de crecimiento del PIB español para este año, situándolo en el 2,2%, debido al impacto de las tensiones en Oriente Medio. Paralelamente, los analistas han elevado la proyección del IPC medio hasta el 3,1% por el encarecimiento energético.

El Panel de Funcas ha rebajado hoy en una décima su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para el presente ejercicio, situando la tasa estimada en el 2,2%. Esta revisión a la baja coincide con un incremento sustancial en sus perspectivas de inflación, cuyas estimaciones para el conjunto del año se han elevado en cinco décimas hasta alcanzar una tasa media anual del 3,1%.

Los expertos de la fundación de las cajas de ahorros han justificado este reajuste macroeconómico en el hecho de que las perspectivas de actividad global siguen estrechamente condicionadas por la inestabilidad derivada del conflicto bélico en Oriente Medio. Esta situación sitúa a la Unión Europea como una de las zonas geográficas más expuestas a sufrir un severo impacto de precios en sus cadenas de suministro.

De cara al comportamiento de la economía nacional durante los próximos trimestres, el Panel calcula que el PIB se anotará una expansión intertrimestral constante del 0,4% en el segundo, tercer y cuarto trimestre de este periodo, acusando una desaceleración frente al avance del 0,6% que se registró durante los tres primeros meses del año. En términos de composición, la demanda interna ejercerá como el principal motor de resistencia al aportar 2,6 puntos al indicador general, mientras que el sector exterior detraerá cuatro décimas al balance global.

Presión en los precios y revisión al alza de la tasa de desempleo por el consenso

La actualización de las proyecciones de precios anticipa un escenario de mayor rigidez. Además del repunte de la inflación general hasta el 3,1%, los analistas participantes han corregido en dos décimas al alza la tasa subyacente, aquella que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su alta volatilidad, fijándola en una media anual del 2,7%.

Este encarecimiento de la cesta de la compra y de los costes de producción se traslada también con ligeras variaciones al mercado laboral. El consenso del panel de expertos ha ajustado al alza la tasa de paro para finales de año, situándola en el 10%, lo que representa una décima más respecto a los pronósticos previos, si bien se mantiene intacta la estimación de crecimiento del empleo en una tasa del 1,9%.

En lo que respecta a las finanzas públicas, las previsiones apuntan a que las administraciones estatales verán condicionado su margen de maniobra fiscal. Los panelistas estiman que el déficit público de España se elevará este año hasta alcanzar el 2,5% del PIB.

Al proyectar la mirada hacia el próximo ejercicio, Funcas ha decidido mantener sin cambios su previsión de crecimiento económico para el año que viene en el 2%, un periodo en el que se espera que la inflación general se modere hasta el 2,3% media anual, con una tasa interanual que cerraría el mes de diciembre del próximo año en el 2,1%. Este escenario permitiría que el empleo avanzara a un ritmo del 1,5%, recortando el desempleo hasta el 9,6% y encauzando el desequilibrio presupuestario hacia el 2,3%.

Endurecimiento monetario y repunte del Euríbor tras el conflicto en Irán

La persistencia del rally de los precios, espoleado por la escalada internacional de los costes energéticos y de las materias primas, añade un factor de complejidad extrema a las decisiones de las autoridades bancarias. Funcas ha advertido explícitamente sobre el riesgo real de que se produzca un desanclaje en las expectativas de inflación a largo plazo, dificultando la hoja de ruta de la política monetaria en un entorno tan volátil. Ante esta coyuntura, los mercados financieros ya descuentan que el Banco Central Europeo aplicará un ajuste restrictivo, elevando los tipos de interés oficiales en un cuarto de punto hasta situar la tasa de referencia en el 2,25%.

Este endurecimiento monetario ya se refleja con nitidez en los indicadores de financiación diaria y deuda pública. El Euríbor, el índice de referencia mayoritario para las hipotecas a tipo variable en España, cotiza actualmente en el entorno del 2,8%, experimentando una notable subida frente al 2,2% que registraba con anterioridad al estallido de las hostilidades bélicas con Irán. De forma paralela, la rentabilidad exigida al bono español con vencimiento a 10 años en los mercados secundarios ha escalado desde el 3% que marcaba en el mes de febrero hasta rozar las inmediaciones del 3,6%.

Los especialistas que integran el Panel de Funcas prevén que estos niveles de presión financiera se prolonguen al menos hasta el cierre del presente año, consolidándose por encima de las previsiones que el consenso de analistas manejaba al inicio del curso.