Medio millón de euros para salvar la actividad vitivinícola de la Sierra Oeste tras el incendio

Isabel Díaz Ayuso - Foto Comunidad de Madrid
La Comunidad de Madrid moviliza 500.000 euros en ayudas a bodegas y viticultores afectados por el incendio de la Sierra Oeste para recuperar viñedos y actividad.

La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anunció este paquete durante su visita a la bodega Las Moradas de San Martín, en San Martín de Valdeiglesias, donde puso el foco en la recuperación de una de las principales zonas vitivinícolas de la región.

“Queda mucho recorrido por delante”, señaló Ayuso, que aseguró que el Ejecutivo autonómico seguirá planteando nuevas medidas a medida que avance la evaluación de los daños provocados por el fuego.

Ayudas directas para bodegas y viticultores

El nuevo paquete contempla diferentes líneas de apoyo en función del impacto sufrido por las explotaciones.

Las bodegas que hayan perdido producción como consecuencia de la merma de calidad de la uva podrán recibir una cantidad fija de 2.500 euros. A esta ayuda se sumarán 1.500 euros por cada hectárea de viñedo quemada para los viticultores.

La Comunidad también ha previsto compensaciones específicas para otros daños provocados por el incendio. Las parcelas que hayan sufrido daños laterales por efecto del calor podrán recibir 200 euros por hectárea, mientras que se contemplan 250 euros por hectárea para aquellas cuya uva no haya podido ser destinada a la elaboración de vino debido a la afección por humo.

El objetivo es cubrir parte del impacto económico sufrido por un sector cuya actividad depende directamente de la recuperación de las cepas y de la calidad de la próxima producción.

Apoyo para recuperar los viñedos afectados

Además de las ayudas directas, el Gobierno regional ofrecerá asesoramiento técnico para solicitar las subvenciones europeas destinadas a la reestructuración y plantación de nuevos viñedos a través de la Intervención Sectorial Vitivinícola.

La medida pretende facilitar que los agricultores puedan recuperar las superficies dañadas y volver a poner en producción aquellas parcelas que hayan quedado afectadas por las llamas.

La Comunidad de Madrid ya había puesto en marcha actuaciones de emergencia tras el incendio. Entre ellas figuran riegos de apoyo en los viñedos con capacidad de rebrote, con el propósito de favorecer la recuperación de las cepas.

También se ha colocado alimento cerca de determinadas parcelas para evitar que la fauna silvestre, ante la falta de alimento provocada por el fuego, pudiera dañar los viñedos supervivientes.

Promoción del vino y refuerzo del enoturismo

El paquete anunciado por Díaz Ayuso incorpora también medidas para mantener la llegada de visitantes a la Sierra Oeste y apoyar la actividad de las bodegas.

La Comunidad desarrollará acciones específicas de promoción de los productos de la zona, con especial atención a sus vinos, y reforzará el enoturismo mediante programas específicos y campañas de comunicación.

Estas actuaciones complementarán la subvención anual de 100.000 euros destinada a la asociación Rutas del Vino de Madrid, que busca contribuir a mantener la actividad turística vinculada a las bodegas y a los municipios de la zona.

La estrategia pretende que la recuperación no se limite a las explotaciones agrícolas, sino que alcance también a las actividades económicas vinculadas al turismo, la gastronomía y la promoción de los productos locales.

Unas 626 hectáreas de viñedo resultaron afectadas

La magnitud de los daños explica la importancia de las medidas anunciadas. En una primera evaluación realizada tras el incendio, la Comunidad de Madrid cifró en unas 626 hectáreas la superficie de viñedo afectada, aproximadamente el 10% del total de la subzona de San Martín de Valdeiglesias.

Esta zona representa uno de los principales núcleos de producción vitivinícola de la Comunidad de Madrid. En ella trabajan cerca de 1.000 viticultores y 15 bodegas, y concentra alrededor del 20% de la producción de la Denominación de Origen Vinos de Madrid.

Durante la campaña 2025-2026, la subzona produjo más de 7.000 hectolitros de vino, de acuerdo con los datos facilitados por el Ejecutivo autonómico.

Los viñedos, además, desempeñaron un papel relevante durante el propio incendio. Las parcelas agrícolas actuaron en determinados puntos como espacios de discontinuidad dentro del paisaje forestal, dificultando la propagación de las llamas.

La combinación de viñedos, zonas forestales y otros terrenos agrícolas contribuyó así a frenar el avance del fuego en diferentes áreas de la Sierra Oeste.