Economía

El 73% de los economistas no percibe mejoras en la economía de los hogares pese a los buenos datos macroeconómicos

Foto de Tirelire_Avenue (Pixabay)

La mayoría de economistas en España considera que los datos positivos de la economía macro no se reflejaron de manera tangible en la vida de los hogares y empresas durante 2025. Así lo indica el Barómetro Económico del Consejo General de Economistas, elaborado a partir de la opinión de profesionales colegiados en todo el país.

 

El estudio revela que más del 73% de los encuestados percibe que el crecimiento del Producto Interior Bruto, cercano al 3%  en 2025, no llega a impactar significativamente en la economía real de las familias ni en la actividad de las empresas. Los economistas señalan que, aunque los indicadores macroeconómicos muestran estabilidad y expansión, esa bonanza no se traslada al consumo, la inversión ni al ahorro familiar.

De cara a 2026, los expertos proyectaron un crecimiento del PIB cercano al 2,3%, pero la mayoría estima que la expansión económica no implica mejoras inmediatas en la vida cotidiana de ciudadanos y empresas. Más de la mitad anticipa incluso que la situación económica podría deteriorarse en los meses siguientes.

El índice de expectativas económicas, que refleja la percepción sobre la evolución futura de la economía, se sitúa en terreno negativo, mostrando la cautela predominante entre los profesionales. Entre los factores que los economistas identifican como limitantes destacaron la presión fiscal, los costes salariales y el encarecimiento de la energía, elementos que siguen afectando la competitividad de las empresas.

Además, el barómetro indica que la capacidad de ahorro de las familias se mantiene débil. Muchos economistas señalan que los hogares encuentran dificultades para ahorrar, a pesar del crecimiento económico general, lo que refleja que el impacto positivo del PIB no se transmitió de manera equitativa ni suficiente a la economía doméstica.

El estudio concluye que el crecimiento macroeconómico, aunque sólido en cifras agregadas, no se traduce en mejoras directas para los hogares ni para las empresas, lo que deja un escenario de escepticismo y prudencia entre los profesionales económicos consultados.