La nueva dirección artística apuesta por revisar los parámetros estéticos y las líneas de programación del festival, poniendo el foco en el Barroco musical de carácter sacro y en la interpretación históricamente informada. El objetivo, según Obregón, es honrar la excelencia del certamen y, al mismo tiempo, reforzar el protagonismo de los ensembles radicados en Madrid y en España.
El festival se desarrollará en seis escenarios: la Basílica de San Miguel, la Capilla del Palacio Real, los Teatros del Canal, el Auditorio Nacional de Musica, el Real Coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial y el Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte de La Cabrera.
William Christie, fundador de Les Arts Florissants, será el gran referente internacional de esta edición. Inaugurará el festival el 29 de marzo en Teatros del Canal con el Miserere y la Misa de réquiem de Andre Campra, regresará dos días después con las Lecciones de Tinieblas de Marc-Antoine Charpentier y clausurará el 20 de abril en el Auditorio Nacional con la Harmoniemesse de Franz Joseph Haydn, junto a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.
La figura de Johann Sebastian Bach vertebra buena parte del programa. El propio Obregón dirigirá la Pasión según San Juan al frente de La Ritirata en la Capilla del Palacio Real. También profundizarán en el universo bachiano formaciones como Accademia del Piacere, la Orquesta Barroca de Sevilla o Tiento Nuovo, que contextualizará la obra del compositor alemán con repertorio previo a su tiempo.
El festival mantiene un marcado sello español, con quince formaciones radicadas en el país y una clara apuesta por la recuperación del patrimonio musical. Forma Antiqva y Jacaras del Zefiro rescatarán obras de compositores como Alonso de Torices, Sebastián Durón, Joan Barter, Juan Hidalgo o Joaquín Lázaro, reforzando la mirada hacia el legado nacional.
La programación se completa con propuestas que combinan palabra y música, repertorio del Seicento italiano y actividades orientadas a nuevos públicos, incluido un concierto didáctico para niños a partir de tres años. Todos los conciertos serán de pago.
Con esta renovada orientación, el Festival Internacional de Arte Sacro busca consolidarse como un referente europeo en música antigua, abriendo una etapa que combina rigor histórico, excelencia interpretativa y una firme apuesta por el talento local.