La compra, valorada en más de 5,8 millones de euros, permitirá a la institución disponer de una nueva sede especializada para albergar fondos documentales, especialmente publicaciones periódicas y prensa ya digitalizadas. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el director de la Biblioteca Nacional, Óscar Arroyo, visitaron este martes las instalaciones situadas en el municipio madrileño de Tres Cantos.
Un edificio de más de 6.800 metros cuadrados
El inmueble adquirido se encuentra en una parcela superior a los 10.000 metros cuadrados y dispone de más de 6.800 metros cuadrados construidos. Una vez adaptado a las necesidades de la Biblioteca Nacional, servirá para almacenar y conservar colecciones documentales que forman parte del depósito legal español.
La nueva infraestructura garantizará espacio suficiente para custodiar estos fondos durante al menos las próximas dos décadas, según las previsiones del Ministerio de Cultura.
Además de albergar publicaciones periódicas, el edificio acogerá parte de los equipos de digitalización de la institución y distintos servicios técnicos que no requieren atención directa al público.
Una inversión para preservar la memoria documental del país
Durante la presentación del proyecto, Urtasun destacó que la operación permitirá reforzar la capacidad de conservación y custodia del patrimonio bibliográfico nacional.
El ministro subrayó que la Biblioteca Nacional conserva la memoria escrita del país a través de libros, periódicos, revistas y otras publicaciones, y defendió la necesidad de ampliar sus espacios para garantizar la preservación de estos materiales para las generaciones futuras.
Reforma integral antes de su puesta en marcha
Tras la adquisición del inmueble, la Biblioteca Nacional está analizando las necesidades específicas de la nueva sede para adaptar el edificio a sus futuros usos.
Una vez definido el proyecto, el Ministerio de Cultura licitará las obras de reforma, que incluirán actuaciones de adecuación de espacios, instalación de sistemas de climatización especializados para conservación documental y renovación de la infraestructura eléctrica, entre otras mejoras técnicas.
Un modelo de sedes especializadas
La incorporación de esta nueva instalación permitirá a la Biblioteca Nacional avanzar hacia un modelo organizativo basado en la especialización de espacios, siguiendo la tendencia de las principales bibliotecas patrimoniales europeas.
De este modo, la histórica sede del Paseo de Recoletos, en Madrid, concentrará los fondos de mayor valor patrimonial y los servicios destinados a investigadores y visitantes. Por su parte, la sede de Alcalá de Henares continuará dedicada al almacenamiento de fondos generales.
La futura sede de Tres Cantos se especializará en la conservación de colecciones de prensa y publicaciones periódicas digitalizadas que no requieren una consulta física habitual.
Más espacio para proteger los fondos históricos
La puesta en funcionamiento del nuevo depósito permitirá liberar espacio en la sede central de Recoletos, facilitando una reorganización de colecciones y aumentando la capacidad de conservación de materiales patrimoniales de especial relevancia histórica.
Con esta actuación, el Ministerio de Cultura busca reforzar la capacidad de la Biblioteca Nacional para afrontar los retos de conservación, digitalización y acceso al conocimiento en las próximas décadas.