Los españoles necesitan ahorrar 11 años de sueldo para pagar la entrada de una vivienda
El acceso a la propiedad en España exige un esfuerzo financiero sin precedentes. Según un informe de Pisos.com, un ciudadano medio debe ahorrar el 20% de su salario bruto durante 11 años para costear únicamente la entrada de una vivienda, un plazo que se dispara hasta los 23 años en regiones como Baleares.
Comprar una vivienda en España ha dejado de ser un objetivo alcanzable a corto plazo para las familias de ingresos medios. Los últimos datos publicados por el portal inmobiliario Pisos.com revelan que un comprador necesita, de media, 11 años de ahorro constante para reunir el 30% del valor de un inmueble, el porcentaje habitualmente exigido por las entidades bancarias para formalizar una hipoteca.
El estudio toma como referencia una vivienda tipo de 90 metros cuadrados con un precio medio de 219.751 euros. Para acceder a ella, es necesario disponer de unos ahorros previos de 65.925 euros. Tomando como base el salario bruto mensual medio del cuarto trimestre de 2025 (2.531 euros), y destinando un 20% mensual al ahorro, el camino hacia la propiedad se extiende durante más de una década.
Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com, advierte que esta situación convierte la compra en una cuestión de "punto de partida", donde el apoyo familiar o las herencias son determinantes para acortar estos plazos.
Baleares y Madrid: mercados al borde de lo inalcanzable
La brecha territorial en España dibuja escenarios radicalmente distintos. En Baleares, donde el metro cuadrado alcanza los 5.163 euros, la entrada para un piso medio supera los 139.000 euros. Con el ritmo de ahorro establecido, un ciudadano necesitaría casi 23 años para reunir dicha cantidad.
Madrid no se queda atrás. Con un precio medio de 411.082 euros por vivienda, el ahorro previo necesario escala hasta los 123.000 euros, lo que se traduce en 20 años de esfuerzo financiero.
Tras la capital, el País Vasco (14 años) y Cataluña (13 años) completan el grupo de comunidades donde la barrera de entrada se ha convertido en el principal obstáculo, incluso por encima de la capacidad posterior para pagar las cuotas mensuales de la hipoteca.
Una España de dos velocidades inmobiliarias
En el extremo opuesto del ranking se encuentran Extremadura y Castilla y León. Estas son las únicas comunidades autónomas donde la entrada para una vivienda de 90 metros cuadrados puede reunirse en menos de cinco años. Esta disparidad evidencia, según Font, la convivencia de mercados inmobiliarios totalmente desconectados bajo un mismo marco nacional.
La brecha entre las zonas tensionadas y el resto del territorio no solo se mantiene, sino que tiende a ampliarse. Mientras en algunas regiones el acceso a la vivienda es una meta plausible en el corto plazo, en los grandes polos económicos y turísticos se ha convertido en una barrera infranqueable para los hogares que dependen exclusivamente de su capacidad de ahorro mensual.