ACTUALIDAD MUNICIPAL EN MADRID

El Ayuntamiento de Madrid estudiará el incidente de la bandera de Colón para evitar nuevas roturas

Un izado de bandera en Colón -Foto de Ejército de Tierra

La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha anunciado que el Ayuntamiento de Madrid estudiará las causas del incidente que provocó la rotura de la bandera de España en la plaza de Colón, tras un reciente intento de izarla en condiciones meteorológicas consideradas normales, con el fin de evitar que esta enseña vuelva a sufrir daños similares. 

El Gobierno municipal ha informado este jueves que está analizando lo sucedido en el último intento de izado de la bandera nacional en la plaza de Colón, una enseña de grandes dimensiones que se rompió nuevamente cuando se intentaba colocarla en condiciones que no parecían adversas. La decisión responde a la intención de prevenir nuevas roturas de esta bandera, cuyo despliegue ha sido objeto de incidentes en fechas recientes.

El Ayuntamiento, a través de la vicealcaldesa, ha señalado que el estudio incluirá una revisión de las condiciones en que se produce el izado y las posibles causas técnicas o externas que puedan estar detrás de la repetida rotura de la bandera. El objetivo es que la enseña, que simboliza la bandera nacional en uno de los espacios más emblemáticos de la capital, pueda mantenerse en buen estado y ondear de forma segura.

La bandera de España en la plaza de Colón ha sido protagonista de varios incidentes similares en las últimas semanas, con roturas registradas en pleno izado que han obligado a retirarla y replantear la forma en que se realiza su colocación oficial. Voces expertas han vinculado estos episodios, al menos en parte, a condiciones meteorológicas adversas y rachas de viento, que han golpeado repetidamente la gran enseña, mientras que el consistorio revisa las mejores prácticas para evitar que se repitan hechos como estos.

El análisis que se lleve a cabo por parte del Ayuntamiento pretende arrojar luz sobre los factores concretos que han provocado las roturas y sentar las bases de un protocolo más robusto de izado, mantenimiento y protección de la bandera, considerando su tamaño —casi 300 metros cuadrados— y su exposición a las condiciones del exterior.