Red Eléctrica

Red Eléctrica recurre al gas para estabilizar el sistema durante el temporal y reabre el debate sobre la seguridad energética

CEIM advierte de la saturación red eléctrica Comunidad de Madrid - Ivabalk

Red Eléctrica activó centrales de gas y pidió reducir consumo a grandes industrias ante la inestabilidad provocada por el temporal.

 

El sistema eléctrico español volvió a afrontar una situación de máxima tensión durante el último episodio de borrascas, obligando a Red Eléctrica a activar centrales de ciclo combinado (gas) y aplicar medidas extraordinarias para garantizar la estabilidad del suministro y evitar interrupciones generalizadas.

Según diversas fuentes del sector energético, la combinación de meteorología extrema y elevada penetración de renovables intermitentes generó desequilibrios en la red que hicieron necesaria la entrada inmediata de generación de respaldo.

El gas, clave para evitar riesgos en la red

Durante el temporal, las fuertes rachas de viento y los cambios bruscos en la producción renovable provocaron oscilaciones en el sistema eléctrico. Para mantener el equilibrio entre generación y demanda, el operador del sistema recurrió a tecnologías gestionables.

En concreto, se activaron centrales de gas como respaldo inmediato, una herramienta técnica imprescindible cuando la producción eólica o solar varía de forma repentina.

Además, ante el riesgo de inestabilidad, grandes consumidores industriales recibieron avisos para reducir o interrumpir temporalmente su consumo, una medida preventiva utilizada en situaciones críticas para evitar sobrecargas o caídas del sistema.

El economista José Ramón Riera ha resumido el episodio con una advertencia: “Sin gas, hoy por hoy, la red no aguanta”, subrayando la dependencia actual del sistema respecto a tecnologías de respaldo.

Renovables, intermitencia y falta de almacenamiento

El episodio ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los principales retos de la transición energética: la gestión de la intermitencia.

Las energías renovables no gestionables, como la eólica o la solar, dependen de las condiciones meteorológicas, lo que obliga a contar con fuentes que puedan entrar en funcionamiento de forma inmediata cuando la producción cae o, por el contrario, cuando se producen picos que desestabilizan la frecuencia del sistema.

El problema se agrava por la ausencia de sistemas de almacenamiento a gran escala —como baterías o bombeos suficientes— capaces de absorber excedentes o cubrir déficits en momentos críticos.

Un sistema en transición bajo presión

Para evitar apagones, Red Eléctrica priorizó en todo momento la continuidad del suministro, incluso a costa de mayores costes operativos y un aumento temporal de las emisiones debido al uso del gas.

El episodio reabre el debate sobre la planificación energética, la gestión del mix eléctrico y la capacidad real del sistema para afrontar eventos meteorológicos extremos en un contexto de creciente electrificación.

Como advierten expertos del sector, la transición energética no solo requiere más renovables, sino también infraestructura de red, almacenamiento y potencia firme que garantice la seguridad del sistema en situaciones de estrés.

Porque, como resume Riera, “cuando la red tiembla, la propaganda no enciende las luces”.