Sociedad

JUCIL denuncia que los futuros suboficiales de la Guardia Civil en El Escorial sufren temperaturas gélidas sin calefacción

Academia Suboficiales Guardia Civil San Lorenzo de El Escorial - Foto de la Guardia Civil

La asociación profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) ha denunciado formalmente el estado de abandono que sufren los sargentos alumnos en la Academia de Oficiales y Suboficiales de San Lorenzo de El Escorial. Según el escrito remitido a la Dirección General, los agentes en formación se enfrentan a temperaturas extremas en los dormitorios debido a deficiencias estructurales en el sistema de calefacción.

Mediante una queja dirigida a la directora general, la organización alerta de que los dormitorios del centro están registrando temperaturas incompatibles con el descanso y la salud, en una zona especialmente fría de la sierra madrileña donde el sistema de calefacción ha permanecido apagado durante los últimos días.

Los testimonios recogidos por la asociación describen una situación de precariedad donde los apagones térmicos son la tónica general. A pesar de que la normativa laboral exige que los espacios de trabajo sedentario mantengan una temperatura entre los 17 y los 27 grados, los alumnos reportan que el calor no llega a varias plantas del edificio.

La respuesta de la dirección del centro ha sido criticada por JUCIL, ya que se ha limitado a proponer una consulta con el equipo de mantenimiento para subir ligeramente la temperatura, ignorando que el sistema está completamente inoperativo en gran parte de las instalaciones.

Soluciones provisionales ante problemas estructurales

Durante el pasado fin de semana, la falta de una solución técnica definitiva obligó a la dirección de la academia a repartir calefactores individuales entre los pocos alumnos que permanecieron en el recinto. Para JUCIL, esta medida es un parche insuficiente que no soluciona el problema de fondo de unas instalaciones obsoletas.

Los agentes afectados han llegado a utilizar mantas traídas de sus propios hogares y bolsas de agua caliente para poder dormir, mientras la administración les insta a canalizar sus quejas a través del buzón de sugerencias institucional.

Este episodio en la sierra madrileña no es un hecho aislado según la asociación, que advierte de que el 60% de las academias de la Guardia Civil en España presentan actualmente un estado crítico. Los problemas en El Escorial se suman a las deficiencias ya denunciadas en los centros de formación de Aranjuez y Baeza, donde las averías en calderas y los sistemas eléctricos deficientes son constantes. JUCIL denuncia que la falta de inversión en mantenimiento básico está afectando directamente a la dignidad y a la calidad educativa de los futuros mandos de la institución.

Exigencia de una auditoría y reparaciones urgentes

Ante la gravedad de los hechos, JUCIL ha solicitado formalmente la reparación inmediata del sistema de calefacción o su encendido automático para garantizar condiciones de habitabilidad mínimas. La asociación profesional reclama que no se puede exigir a los alumnos un rendimiento académico de alto nivel bajo condiciones que definen como de supervivencia. En su comunicado, subrayan que no solicitan lujos para los agentes, sino simplemente el cumplimiento de los estándares básicos de seguridad y salud que cualquier trabajador debería tener garantizados.

La organización ha exigido además la realización de una auditoría integral sobre el estado de todas las infraestructuras del Cuerpo y la creación de una partida presupuestaria urgente destinada a la rehabilitación de los centros de formación.

Con más de 15.000 afiliados, JUCIL asegura que mantendrá su espíritu combativo para evitar que la formación de los guardias civiles siga desarrollándose en edificios tan abandonados. La defensa de unas condiciones laborales dignas sigue siendo, junto a la equiparación salarial, el eje prioritario de sus reclamaciones ante la Dirección General.