Hazte Oír

Hazte Oír presenta alegaciones contra el registro de objetores de conciencia al aborto en Madrid

Embarazo - Freepick

Hazte Oír rechaza el registro de objetores al aborto y pide a Madrid alternativas que respeten la libertad de conciencia sanitaria

La asociación Hazte Oír ha presentado alegaciones formales ante la Comunidad de Madrid contra el proyecto de creación de un registro de profesionales sanitarios objetores de conciencia a la práctica del aborto, una medida impulsada desde el Gobierno central que, según la entidad, vulnera derechos fundamentales.

Rechazo al registro de objetores

La organización considera que este registro supone una “imposición” del Gobierno de Pedro Sánchez a las comunidades autónomas, al obligar a los profesionales sanitarios a declarar públicamente su negativa a practicar abortos.

En su escrito, Hazte Oír sostiene que la medida crea un “fichero ideológico” de médicos, lo que, a su juicio, resulta inconstitucional y discriminatorio.

Argumentos jurídicos y constitucionales

Entre sus principales alegaciones, la asociación defiende que el registro vulnera los artículos 16 y 18 de la Constitución Española, al obligar a los profesionales a manifestar sus convicciones ideológicas, religiosas o éticas.

Además, advierte de que la objeción de conciencia forma parte del derecho fundamental a la libertad ideológica, por lo que exigir su inscripción en un registro administrativo supone, en la práctica, una revelación forzada de creencias personales.

También sostiene que la medida podría generar discriminación profesional, al vincular la inscripción en el registro con posibles limitaciones en el ejercicio laboral.

Cuestionamiento desde el ámbito europeo y de protección de datos

Hazte Oír argumenta igualmente que el registro sería incompatible con el Derecho de la Unión Europea y con tratados internacionales de derechos humanos, al afectar a la libertad de conciencia.

En materia de protección de datos, señala que el sistema implicaría el tratamiento de datos especialmente sensibles, al reflejar convicciones personales, lo que, según la entidad, no cumpliría con los principios de necesidad y proporcionalidad exigidos por la normativa vigente.

Asimismo, alerta del riesgo de filtraciones o uso indebido de la información, lo que podría derivar en situaciones de estigmatización o represalias.

Críticas a la utilidad del sistema

La asociación también cuestiona la utilidad organizativa del registro, apoyándose en datos sanitarios oficiales que indican que el 99,53% de las interrupciones voluntarias del embarazo en la Comunidad de Madrid se realizan en centros privados, frente al 0,47% en centros públicos.

A partir de estos datos, considera que la medida resulta innecesaria y desproporcionada, al afectar a la mayoría de profesionales que no participan en este tipo de intervenciones.

Propuesta alternativa

Como alternativa, Hazte Oír plantea que la Comunidad de Madrid opte por un modelo distinto: la creación de un registro voluntario de profesionales sanitarios dispuestos a practicar abortos, en lugar de identificar a quienes se niegan.

Según la asociación, esta fórmula sería más eficaz desde el punto de vista organizativo y más respetuosa con los derechos fundamentales, al no obligar a revelar convicciones personales.

Solicitudes a la Comunidad de Madrid

En sus conclusiones, la entidad solicita a la administración autonómica que desista de la creación del registro de objetores en los términos planteados y que continúe defendiendo la libertad de conciencia de los profesionales sanitarios.

De forma subsidiaria, pide que, si se establece algún mecanismo organizativo, se adopte el modelo alternativo propuesto, basado en la inscripción voluntaria de quienes sí estén dispuestos a realizar la prestación.

Hazte Oír reafirma así su posición de rechazo frontal a la medida y su compromiso con la defensa de la libertad de conciencia en el ámbito sanitario.