Médicos alertan de que el nuevo Estatuto Marco mantiene las guardias de 24 horas y carece de consenso profesional
El colectivo impulsor del movimiento UCI para Todos acusa al Ministerio de Sanidad de presentar como acuerdo un texto que no cuenta con el respaldo de los sindicatos médicos y alerta del impacto de las jornadas extenuantes en la salud de los profesionales y la seguridad del paciente.
El anuncio del Ministerio de Sanidad sobre un supuesto acuerdo para el nuevo Estatuto Marco ha generado un profundo malestar en parte del colectivo médico. El grupo de médicos y médicas que impulsa el movimiento UCI para Todos, junto a la facultativa Tamara Contreras, ha denunciado públicamente que el texto presentado carece de consenso profesional y perpetúa un modelo laboral que mantiene jornadas extenuantes en el sistema público de salud.
Según explican en un comunicado conjunto, la información difundida tras el anuncio ministerial es “tendenciosa e incompleta”, al presentar como acuerdo un anteproyecto que no cuenta con el respaldo de los sindicatos médicos, es decir, de los profesionales directamente afectados por la norma. A su juicio, esta situación vuelve a evidenciar la falta de una representatividad real de los médicos en los órganos donde se negocian sus condiciones laborales.
“No se puede legislar sobre la salud de los médicos sin los médicos”
El Estatuto Marco es la norma que regula las condiciones laborales del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud y constituye un pilar clave para definir jornadas, descansos y organización del trabajo. Por ello, el colectivo considera especialmente grave que se haya avanzado en su reforma sin un consenso efectivo con los profesionales médicos.
“No se puede legislar sobre la jornada, el descanso y la salud de los médicos sin los médicos”, subrayan los firmantes, que alertan de que el modelo planteado no corrige los problemas estructurales que arrastra el sistema desde hace años.
Las guardias de 24 horas siguen siendo legales
Uno de los puntos centrales de la crítica es la afirmación de que el nuevo Estatuto Marco pone fin a las guardias de 24 horas. El colectivo niega tajantemente esta interpretación y sostiene que el anteproyecto mantiene la figura de la jornada de guardia, introduce excepciones que permiten superar los límites generales de jornada y traslada la regulación efectiva a las comunidades autónomas y a las direcciones hospitalarias.
En la práctica, advierten, esto significa que las jornadas prolongadas continúan siendo legales y estructurales. El texto no establece un límite estatal claro e inamovible de 12 horas máximas de trabajo, como ocurre en otros sectores, lo que deja a los médicos expuestos a abusos y a desigualdades territoriales en función del lugar donde ejerzan.
“Un marco normativo que permite trabajar más de 12 horas de forma ordinaria no es un marco de derechos, es un marco de desgaste”, resumen.
La jornada complementaria y la normalización de la excepcionalidad
El comunicado también denuncia que el anteproyecto no elimina la llamada jornada complementaria, una figura que permite prolongar la jornada laboral muy por encima de los límites habituales y que, según los médicos firmantes, normaliza la excepcionalidad como regla.
Este modelo, sostienen, consolida un sistema basado en la disponibilidad prácticamente ilimitada del profesional sanitario, con consecuencias directas sobre su salud física y mental.
Consecuencias para los médicos y para los pacientes
Lejos de tratarse de un problema exclusivamente laboral, el colectivo subraya que estas condiciones de trabajo tienen efectos bien documentados: altas tasas de burnout y agotamiento emocional, mayor prevalencia de trastornos de salud mental, consumo de psicofármacos y un incremento del riesgo suicida en el colectivo médico.
Además, advierten de que un sistema sostenido sobre profesionales exhaustos es un sistema inseguro. El deterioro de las condiciones laborales no solo afecta a los médicos, sino también a los pacientes, en forma de mayor riesgo de errores asistenciales y de aumento de la morbimortalidad evitable.
En este sentido, recuerdan que la evidencia científica internacional ha identificado el error sanitario como una de las principales causas de muerte y que uno de los factores más determinantes de la seguridad del paciente es el denominado “factor humano”, estrechamente ligado a la fatiga y a la sobrecarga laboral. Entre los estudios citados figura un análisis publicado por el British Medical Journal en 2016.
Huelga indefinida a partir del 16 de febrero
Ante este escenario, el colectivo ha convocado una huelga indefinida a partir del 16 de febrero. Los promotores de la movilización rechazan que se trate de una protesta ideológica o corporativista y defienden que su objetivo es preservar la sanidad pública, la seguridad del paciente y la viabilidad futura del sistema.
“El conflicto no es solo de los médicos, es del conjunto de la sociedad”, concluyen los firmantes, médicos en activo sin afiliación política ni sindical, promotores de los movimientos #NoPodemosMás y #StopGuardias24h, que reclaman un marco normativo que proteja de forma efectiva tanto a los profesionales como a los pacientes.