Ceuta continúa afrontando las consecuencias de la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio, con una situación que está ejerciendo una fuerte presión sobre diferentes servicios públicos y que tiene ahora dos focos especialmente preocupantes: el regreso de migrantes a la playa de El Trampolín y las dificultades para atender las necesidades sanitarias.
Según la información facilitada, migrantes que habían sido desalojados de las playas durante el jueves regresaron apenas 48 horas después, en un contexto marcado por el temor a ser expulsados. En la playa de El Trampolín, algunos ciudadanos marroquíes aseguran que pretenden convertir la zona en un asentamiento permanente.
La situación coincide con la saturación del CETI y con las dificultades que afectan a ámbitos como sanidad, seguridad, justicia y limpieza, mientras continúa pendiente la gestión de miles de personas llegadas a la ciudad autónoma.
A esta presión se añade el escenario sanitario descrito por los profesionales, con brotes de sarna, tuberculosis, cólera y gastroenteritis y centros sanitarios que, según la información aportada, se encuentran desbordados.
Los migrantes regresan a la playa de El Trampolín
La situación en las playas continúa siendo uno de los principales problemas de la crisis. Después de los desalojos realizados el jueves, numerosos migrantes volvieron a ocupar estos espacios en las siguientes 48 horas.
En el caso concreto de El Trampolín, la información señala que algunos marroquíes instalados en la zona han desafiado a la Policía y aseguran que convertirán la playa en un asentamiento permanente.
Este regreso se produce mientras el CETI permanece saturado, lo que complica las alternativas para alojar a las personas que continúan en la ciudad.
El escenario mantiene además el malestar entre los ceutíes ante una situación que, más de tres semanas después de la entrada masiva, continúa afectando al funcionamiento habitual de distintos servicios públicos.
Solo se han registrado 252 expedientes de devolución
Otro de los problemas señalados es la tramitación de los expedientes de devolución.
Según los datos incluidos en la información facilitada, solo se han registrado 252 expedientes desde la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
La cifra contrasta con el compromiso atribuido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de que las personas afectadas serían devueltas a sus lugares de origen.
La gestión de esta situación ha provocado además reiteradas peticiones para establecer una coordinación centralizada entre las diferentes administraciones y departamentos implicados.
Ángel Víctor Torres coordinará a los cinco ministerios implicados
El presidente de Ceuta había reclamado desde el comienzo de la crisis el nombramiento de un mando único para coordinar la respuesta.
El Partido Popular también ha defendido esta medida. Alberto Núñez Feijóo volvió a reclamarla asegurando: “Vuelvo a pedir que se active un mando único de una vez hasta que se recupere la normalidad en la ciudad”.
Finalmente, el Ejecutivo ha decidido situar al ministro Ángel Víctor Torres al frente de la coordinación de los cinco ministerios implicados en la gestión de la crisis, aunque el Gobierno no utiliza la denominación de mando único.
El PP sostiene que esta decisión coincide con una de las propuestas planteadas anteriormente por Feijóo para responder a la situación de Ceuta.
Preocupación por la situación sanitaria
Paralelamente a los problemas de alojamiento y coordinación, la presión sobre el sistema sanitario se ha convertido en otro de los grandes focos de preocupación.
Los médicos advierten de las consecuencias del hacinamiento y de las dificultades para realizar un seguimiento continuado de las personas afectadas.
Según la información aportada, Ceuta registra brotes de sarna, tuberculosis, cólera y gastroenteritis, mientras los profesionales sanitarios califican la situación como “muy mala”.
Los médicos advierten además de que las carpas instaladas no constituyen una solución suficiente para responder al problema sanitario.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, evita hablar de colapso, mientras que los profesionales sanitarios aseguran que llevan casi un mes trabajando bajo una elevada presión asistencial.
Los sanitarios alertan del riesgo derivado del hacinamiento
Uno de los principales problemas señalados es la concentración de numerosas personas en espacios con dificultades para garantizar un seguimiento sanitario continuado.
Los profesionales advierten de que el hacinamiento puede facilitar la propagación de enfermedades y dificultar el control de los contagios.
La situación se complica especialmente fuera de los centros sanitarios. La ausencia de un seguimiento médico continuado dificulta, según la información facilitada, controlar la evolución de los casos.
Mientras tanto, los centros sanitarios se encuentran desbordados ante el incremento de las necesidades asistenciales provocado por la crisis.
Cruz Roja atiende a unas 300 personas cada día
Parte de la asistencia sanitaria se está desarrollando directamente fuera de los centros.
Cruz Roja atiende aproximadamente a 300 personas cada día en las calles, donde sus equipos realizan curas de heridas, atienden infecciones y llevan a cabo labores de triaje.
Esta atención se desarrolla mientras los profesionales continúan reclamando más medios para hacer frente a una situación que afecta simultáneamente a diferentes ámbitos de la ciudad.
Más de tres semanas después del comienzo de la crisis, Ceuta continúa afrontando problemas de alojamiento, atención sanitaria, seguridad, limpieza y tramitación de expedientes, mientras el Gobierno central reorganiza la coordinación de los ministerios implicados bajo la dirección de Ángel Víctor Torres.
El regreso de migrantes a la playa de El Trampolín y la situación sanitaria descrita por los profesionales mantienen así abiertos dos de los principales frentes de una crisis que continúa condicionando el funcionamiento de la ciudad autónoma.