Seguridad vial y nuevas normas de tráfico

La baliza V‑16 dispara un 47 % las visitas a la web de la DGT tras su obligatoriedad

Balizas V-16

La nueva normativa que obliga a llevar la baliza V‑16 conectada en los vehículos españoles ha generado un notable interés entre los conductores: las visitas a la web de la Dirección General de Tráfico (DGT) aumentaron un 47 % al cierre de 2025 en comparación con el año anterior, según datos de audiencia digital.

La baliza V‑16, que desde el 1 de enero de 2026 sustituye legalmente a los tradicionales triángulos de emergencia como único medio de señalización de vehículos inmovilizados en carretera, ha generado dudas y consultas masivas entre los conductores. En respuesta, la web de la DGT ha visto crecer sus visitas en casi la mitad en las últimas semanas, un indicador del nivel de interés ciudadano por entender la aplicación práctica de la medida.

El dispositivo V‑16 es una luz luminosa homologada que se coloca en el punto más alto del vehículo cuando este queda parado por una avería o un accidente. Su obligación responde a un cambio normativo con el objetivo de mejorar la seguridad vial, evitando que las personas bajen del coche en plena vía para colocar señalizadores y, con ello, reducir el riesgo de atropellos.

Además de la señalización física, las balizas V‑16 conectadas transmiten la ubicación del vehículo a la plataforma digital de gestión de tráfico DGT 3.0, mejorando la “visibilidad virtual” de incidentes en carretera y facilitando que otros conductores y servicios de emergencia ajusten su conducción o respuesta.

La DGT ha instado a los conductores a informarse únicamente en fuentes oficiales para evitar confusiones, ya que circulan mensajes contradictorios sobre el uso, homologación y funciones de los distintos modelos de balizas. También ha aclarado que los datos que emite el dispositivo al activarse se limitan a la ubicación del vehículo y son anónimos, sin seguimiento continuo ni transmisión de datos personales.

El notable incremento de tráfico en la web institucional pone de manifiesto no solo el interés generalizado por conocer los detalles de esta herramienta de seguridad, sino también la necesidad de claridad en torno a su uso correcto, sanciones asociadas y recomendaciones prácticas antes de que comience a aplicarse de forma estricta en carretera.