Política

Rubén Cientozero critica el mito de la Segunda República: "No es memoria democrática, es un olvido totalitario"

Rubén Cientozero califica la Segunda República de "olvido totalitario"

Rubén Cientozero califica la Segunda República de "olvido totalitario" en una intervención coincidiendo con el 95º aniversario de su proclamación. El comunicador ha cuestionado la legitimidad del régimen de 1931, denunciando la persecución religiosa y la censura de prensa bajo el mandato de Azaña. 

Cientozero ha señalado directamente al PSOE por el "golpe de Estado" de 1934 y ha cuestionado la transparencia de las elecciones de 1936, concluyendo que la división interna del socialismo fue el factor determinante que hizo "inevitable" la Guerra Civil en España.

El comunicador comenzó su exposición aludiendo a la iconografía republicana, señalando la paradoja de Pedro Moíno, el militar que aparece izando la bandera en las imágenes históricas del 14 de abril, quien terminaría siendo "paradójicamente fusilado por los rojos el 25 de agosto de 1936".

Crítica a la legitimidad de 1931

Para Cientozero, la República careció de una base democrática sólida desde su origen. Según comenta, el régimen fue proclamado "sin haber contado jamás con el apoyo de los españoles", argumentando que nunca se consultó la forma de Estado mediante referéndum. Sostiene que se utilizaron las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, destinadas a elegir alcaldes, para un fin distinto, a pesar de que "la lista que más concejales obtuvo en toda España fue la lista de los monárquicos".

En su análisis del primer bienio bajo el mandato de Manuel Azaña, denunció la "quema masiva de iglesias, conventos y edificios religiosos", así como una persecución anticlerical que convivió con la Ley de Defensa de la República. Sobre esta norma, afirmó que permitió "llevar a cabo el mayor cierre de periódicos realizado jamás en la historia de nuestro país". Asimismo, ha citado a Niceto Alcalá Zamora para definir la Constitución de 1931 como un texto que "invitaba a la Guerra Civil".

El golpe de 1934 y las elecciones de 1936

La intervención de Rubén Cientozero dedica un bloque central a los conflictos internos de la izquierda. Ha recordado los sucesos de Casasviejas de 1933 como el punto de ruptura que dio la victoria a la coalición de centro-derecha de Alejandro Lerroux y Gil Robles. Ante este resultado, acusó al PSOE y a los anarquistas de elegir la vía insurreccional: "El Partido Socialista, junto con el apoyo de los anarquistas, inició un golpe de Estado en octubre de 1934 que produjo la muerte de entre 1.500 y 2.000 personas en Asturias y Cataluña".

Respecto a las elecciones de febrero de 1936, sembró dudas sobre la victoria del Frente Popular. Ha expresado que, de los 263 escaños obtenidos, "50 nunca nadie supo de dónde habían salido", apoyándose en palabras de Alcalá Zamora, quien habría calificado el proceso como un procedimiento "absurdo e injusto y realizado con la violación de todos los escrúpulos de la legalidad".

La "guerra interna" del PSOE

Finalmente, el comunicador situó la responsabilidad del conflicto bélico en la fractura del socialismo español. Relató cómo el sector "bolchevizado" de Largo Caballero rechazó un pacto de Estado propuesto por la CEDA a Indalecio Prieto, negándose a gobernar con los que denominó "facciosos ultraderechistas".

Para concluir, ha rescatado la tesis del historiador Salvador de Madariaga, señalando que "la circunstancia que hizo inevitable la guerra civil en España fue la guerra civil interna del Partido Socialista". Con esta frase, Cientozero cierra una intervención que busca redefinir el relato institucional sobre la historia contemporánea de España.