Ortega Smith pasa a ser concejal no adscrito en Madrid tras denegarse las cautelares por su expulsión de Vox
El alcalde José Luis Martínez-Almeida confirma la reestructuración del pleno municipal, que afectará a los recursos económicos del grupo y abre un conflicto sobre la portavocía del partido.
El panorama político en el Ayuntamiento de Madrid ha sufrido un vuelco significativo en su composición plenaria. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha confirmado de manera oficial el paso a la condición de concejal no adscrito de Javier Ortega Smith, quien hasta la fecha ejercía como portavoz del grupo municipal de Vox.
La resolución, dictada por el presidente del Pleno, Francisco de Borja Fanjul, se ha ejecutado de manera inmediata tras conocerse que la Justicia ha denegado las medidas cautelares que el edil había solicitado en el marco del litigio civil que mantiene por su expulsión de la formación política. La Mesa del Pleno había optado por mantener una postura de prudencia institucional a la espera de este pronunciamiento judicial antes de hacer efectiva su salida del grupo.
Este movimiento reglamentario podría ser el primero de una sucesión de cambios idénticos dentro del consistorio. Los concejales Ignacio Ansaldo y Carla Toscano se encuentran inmersos en procesos judiciales independientes por motivos similares y se prevé que corran la misma suerte que Ortega Smith, aunque de momento permanecen dentro del grupo municipal a la espera de que se resuelvan sus respectivas solicitudes de medidas cautelares.
Más allá del plano político, la nueva situación del antiguo portavoz tiene un impacto administrativo y financiero directo para el partido, ya que su paso al grupo de no adscritos conllevará una reducción proporcional de los fondos económicos asignados al Grupo Municipal de Vox, así como una merma en los puestos de personal de libre designación; un ajuste técnico en el que ya trabaja la Secretaría General del Pleno.
Conflicto por la portavocía y duras críticas de Almeida a la judicialización
La salida de Ortega Smith ha desencadenado de forma paralela un enredo técnico en torno a quién debe asumir la portavocía de Vox en el Ayuntamiento. El auto judicial que denegó las cautelares al concejal tiene fecha del 30 de junio, momento en el cual la portavocía recayó de manera automática en la portavoz adjunta, Carla Toscano. Sin embargo, la edil se encuentra actualmente de baja médica.
Para subsanar esta ausencia, la dirección de Vox notificó al consistorio el relevo formal de la portavocía en favor de Ignacio Ansaldo, pero la Presidencia del Pleno ha dictaminado que dicha petición carece de validez legal al haberse registrado con posterioridad al auto del 30 de junio. Ante este escenario, se abre una importante incertidumbre sobre qué miembros acudirán como portavoces a las comisiones plenarias que arrancan en dos semanas.
Ante la gravedad institucional de los acontecimientos, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha expresado su profunda preocupación y ha calificado la situación actual del grupo como "poco decorosa desde el punto de vista del respeto a los madrileños". En una comparecencia en el espacio cultural Serrería Belga, el regidor madrileño ha afeado formalmente a los implicados la excesiva judicialización de la vida política municipal, aseverando de forma tajante que "no puede ser que el futuro de un grupo municipal se esté decidiendo en los tribunales". Almeida ha pedido una reflexión interna a los concejales díscolos y a la dirección de Vox para que demuestren altura de miras y traten de facilitar la normalidad operativa de las sesiones del Pleno del Ayuntamiento.