Economía

Junts reclama la salida de Renfe de Cataluña en plena crisis del servicio de Rodalies

Josep Rius en rueda de prensa - Foto de Junts

El partido independentista vincula las incidencias y restricciones del servicio de Rodalies con la gestión de la operadora estatal y reclama un cambio de modelo que dé el control del transporte ferroviario en manos de la Generalitat, mientras Renfe y Adif aseguran que mantienen alternativas para garantizar los desplazamientos de los usuarios.

La gestión del transporte ferroviario en Cataluña vuelve al centro del debate político. Junts per Catalunya ha pedido abiertamente que Renfe deje de operar en la comunidad y ha acusado a la empresa pública de "secuestrar" la movilidad de los ciudadanos, en referencia a las incidencias que arrastra la red de cercanías y regionales.

La crítica fue formulada por el portavoz del partido, Josep Rius, quien sostuvo que la situación actual del servicio demuestra que la operadora "tiene secuestrada la movilidad de los catalanes" y que su gestión ha puesto en riesgo los desplazamientos diarios de miles de usuarios.

Presión política por los fallos en Rodalies

Las declaraciones se producen en un contexto de interrupciones, limitaciones de velocidad y cortes parciales en diferentes líneas de Rodalies. En varias zonas, Renfe y Adif han tenido que sustituir trenes por autobuses o habilitar servicios alternativos por carretera mientras se actúa en tramos considerados conflictivos de la infraestructura.

Según Junts, estos problemas operativos afectan de forma directa a trabajadores, estudiantes y viajeros habituales, que sufren retrasos y cambios de trayecto. 

Defensa de Renfe y Adif

Desde la compañía ferroviaria rechazan esta interpretación. Renfe ha asegurado que la movilidad está garantizada, ya sea mediante trenes o con autobuses lanzadera que cubren los trayectos afectados por las obras o restricciones temporales.

El portavoz de Renfe en Cataluña, Antonio Carmona, ha señalado que la empresa trabaja de forma coordinada con Adif para recuperar progresivamente los tramos afectados y restablecer el servicio ferroviario completo lo antes posible.

Debate sobre la gestión del servicio

El malestar por el funcionamiento de Rodalies ha reavivado el debate político sobre quién debe gestionar el transporte ferroviario de proximidad. Junts defiende que el control pase a manos de la Generalitat o de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), al considerar que una gestión más cercana permitiría responder mejor a las necesidades del territorio.

Este planteamiento se enmarca en una discusión más amplia sobre la titularidad de las infraestructuras y la capacidad de las comunidades autónomas para asumir competencias estratégicas como el transporte público.

Mientras tanto, los usuarios siguen pendientes de la normalización del servicio en una red que resulta clave para la movilidad diaria en el área metropolitana de Barcelona y el resto del territorio catalán.