Abre en Madrid el primer Museo de la Intimidad para concienciar sobre el uso de pantallas en la cama
Del 12 al 15 de febrero, Pikolin inaugura Intimario en la Plaza del Callao un espacio efímero que invita a apagar los dispositivos electrónicos y reconectar con la pareja dentro del dormitorio. La experiencia combina instalaciones sensoriales, preguntas reflexivas y dinámicas guiadas para fomentar la intimidad emocional en la relación de pareja.
El museo propone un itinerario guiado por Anna Vicen Renner, coach experta en terapia de pareja, que acompaña a los visitantes a lo largo de distintos ambientes diseñados con luz, oscuridad y contrastes que simbolizan la presencia de pantallas frente a la conexión personal. Los participantes se enfrentan a preguntas como "Si vuestras sábanas hablaran… ¿qué dirían de vuestra intimidad?" y reciben explicaciones sobre cómo los hábitos digitales influyen en la relación de pareja.
Según la coach, la intimidad no tiene que ver solo con el contacto físico, sino con la presencia real. Cuando el móvil entra en la cama, muchas veces lo primero que se apaga no es la luz, sino la conexión con la otra persona. Intimario nace para ayudarnos a parar, mirarnos y recuperar ese espacio compartido que es clave para la pareja.
Datos sobre pantallas e intimidad en España
El museo forma parte de la campaña de Pikolin que pone el foco en el dormitorio como epicentro emocional de la intimidad. La marca presentó el estudio "Intimidad y Pantallas", realizado con 500 entrevistas a personas que viven en pareja en España, que revela que el 60% de las parejas apaga antes la pantalla que la luz del dormitorio, cifra que sube al 75% entre los más jóvenes. Además, 4 de cada 10 españoles consideran que su pareja prioriza el móvil sobre ellos y casi la mitad admite haber discutido por el uso del teléfono en la cama.
A pesar de estos datos, 6 de cada 10 personas desean un dormitorio sin pantallas y el 64% considera que su intimidad mejoraría si no utilizara el móvil antes de dormir.
La directora de Marketing de Pikolin, Ana Robledo, asegura que el objetivo es abrir una conversación social necesaria sobre cómo las pantallas están invadiendo ese espacio íntimo y reivindicar el dormitorio como un lugar para desconectar, reconectar y sentirse cerca.
Reto #21NochesConectados
La experiencia concluye con el reto #21NochesConectados, que propone a las parejas desconectar de las pantallas durante 21 noches consecutivas para reconectar con su relación. Anna Vicen Renner acompañará a los participantes de manera online, ofreciendo orientación y seguimiento para consolidar cambios en los hábitos diarios y mejorar la intimidad en el dormitorio.