Que viene el Papa
El Papa y todo lo que representa el Papa está aposentado en la más remota antigüedad, porque, aunque es cierto que La Iglesia Católica se instauró después de la venida de Jesucristo y que el primer pontífice fue su discípulo Pedro, también es cierto que el Antiguo Testamento, ya se nutrió - a través de los profetas - de anuncios y proclamas que llegaron a formar parte de la realidad que hoy es continuadora de todo un complejo sistema en el que el Vicario de Cristo nos sigue estimulando y amparando ante un mundo que cada vez se ocupa más de los asuntos puramente materiales y se olvida, o deja a un lado, la parcela invisible y espiritual que nos sigue haciendo únicos y diferentes a los seres humanos.
Pero lo cierto es que dentro de poco más de dos semanas el Papa León llegará a Madrid para solemnizar una estancia que, desde la cercanía más solemne, sirva para reivindicar y demandar algunas de las cosas que los católicos desearíamos proteger.
El Papa León XIV viene a Madrid para estimular la emoción, por sentir que su visita es un impulso capaz de entusiasmar y ahondar en nuestro interior a través de un acercamiento que habrá de nutrirnos y sustentarnos ante las adversidades venideras.
Pero, al mismo tiempo, observo que desde los papados de Francisco y de León XIV ha habido una nueva sustanciación eclesial que me ha llamado la atención, al observar que han sido numerosos los gobernantes que se han declarado agnósticos y ateos, y que, a pesar de eso, han sentido mejor que muchos católicos la complicidad con el Sumo Pontífice. A Francisco le sucedía a menudo. Fueron numerosos los jefes de Estado como Gabriel Boric o Pedro Sánchez entre otros que se reunieron con él, para estructurar y conmemorar un mensaje en el que nunca creyeron ni creerán.
En el año 2024 Yolanda Díaz también visitó a Francisco en el Vaticano. Según ella debatieron, durante 40 minutos, asuntos relacionados con los derechos de los trabajadores. Y el Papa León XIV sigue ese sendero marcado por su antecesor. Seguramente tiene algo que ver que ambos pontífices procedan de conventos, es decir, que ninguno de los dos haya sido clérigo diocesano: Francisco, jesuita y León XIV, agustino.
Naturalmente no estamos inmersos en los altos vuelos de la diplomacia vaticana, pero es sorprendente que sean muchos los ateos invitados a participar en misiones y reflexiones que afectan a la Iglesia, y también es sorprendente que incluso se haya dicho, en más de una ocasión, que muchos ateos, que no van a dejar de ser ateos, hayan sentido más cercano al Papa que numerosos católicos.
En fin, que el Papa estará en Madrid celebrando un encuentro multitudinario y que el ateo Pedro Sánchez irá a misa, pero no asistirá a la eucaristía de Madrid. Pedro asistirá a la que va a celebrarse en La Sagrada Familia en Barcelona, y además, por si eso nos parece poco, irá a visitar a Su Santidad antes de que llegue a España porque dice el presidente que el Santo Padre está a favor de su política de inmigración y regularización extraordinaria. Los del PP no estáis al loro. El Papa es progresista como Pedro.