Crónicas de nuestro tiempo

A las cosas por su nombre

La realidad sólo es una, por mucho que traten de hacernos recordar la parte mala del régimen de Franco, y, olvidar la parte progresista del mismo régimen.

Nuestra guerra civil la propiciaron los políticos de uno y otro bando a partes indiscutiblemente iguales, y ninguno de los dos se salvan de ser criminales, pero la realidad de lo acontecido en el pasado y de lo que vino a partir del final de la guerra..., si lo comparamos con la actual democracia, nos encontraremos sorprendentemente lo siguiente:

Hoy España dispone de 14 aviones Canadair para sofocar los incendios. Lo que pocos recuerdan es que son los restos de los 30 adquiridos en 1971 por el régimen de Franco. Medio siglo después, ni un solo gobierno democrático ha comprado una sola unidad más. Los mismos aviones que sobreviven, parcheados y envejecidos, son los que aún libran al país de catástrofes cada verano.

El contraste es brutal: Franco, con un país empobrecido pero en crecimiento, dotó al Estado de medios de vanguardia en su época, mientras los sucesivos gobiernos han vivido de esa herencia sin reponerla ni ampliarla para pagar sus nominas y sus derroches.

Los Canadair, además, pueden cargar porque existen los embalses construidos en la etapa franquista. Fue aquella política hidráulica -la más ambiciosa de la historia de España- la que multiplicó por dos la capacidad de almacenamiento del país.

Hoy, más del 70% de las presas y embalses operativos en España fueron proyectados y levantados entre los años 50 y 70. No eran solo obras de ingeniería, sino una visión de futuro: asegurar agua para el campo, electricidad para las industrias y reservas para catástrofes.

Franco entendió que la conservación natural era inseparable de la gestión humana, y durante su régimen:

☆  Los pastos eran facilitados a los ganaderos, lo que mantenía limpios los montes de maleza.
☆  Se trazaban cortafuegos y caminos de acceso, para contener y sofocar los incendios con rapidez.
☆  Se aplicaba una repoblación forestal sin precedentes, que permitió recuperar suelos erosionados durante siglos.
☆  La guardería forestal y los ingenieros de montes tenían autoridad, medios y disciplina.

Lo que se sofocaba con racionalidad, estrategia y experiencia, hoy se combate tarde, con improvisación y falta de medios.

Tras 1978, la “modernidad democrática” se llenó de discursos ecologistas, pero se olvidó de mantener lo esencial:

☆  No se renovaron los medios aéreos.
☆  No se construyeron grandes embalses.
☆  Se abandonó la limpieza de montes, prohibiendo incluso el pastoreo en muchos casos.
☆  Se multiplicaron los incendios devastadores, mientras la administración se ha estado refugiando en excusas del cambio climático para justificar su falta de previsión.

Cada verano, España arde, y los mismos aviones comprados en 1971 siguen siendo la única defensa real contra las llamas.
Se podrá debatir eternamente sobre las sombras y errores del franquismo, pero lo que no admite discusión son los hechos: la previsión, la planificación hidráulica, la disciplina forestal y la dotación de medios que aún sostienen a España contra incendios y desabastecimientos fueron obra del general Franco.

Los gobiernos posteriores han vivido de esa herencia, desgastándola hasta el límite, mientras se presentan como modernos y ecológicos. La realidad es que sin aquellos embalses y sin aquellos aviones, España estaría hoy indefensa.

Cronologia:

• 1941 - Se crea el Plan Nacional de Obras Hidráulicas, retomando el viejo proyecto de Lorenzo Pardo de 1933, paralizado durante la II República.
• Década de 1950 - Inicia el gran impulso de presas: se levantan decenas de embalses en toda la península. Franco inaugura personalmente muchos de ellos, que le valieron el sobrenombre de “el gran pantanero”.
1951 - Inauguración del embalse de Entrepeñas (Guadalajara), parte del sistema Tajo.
1953 - Inauguración del embalse de Buendía (Cuenca/Guadalajara), completando la gran reserva del Tajo.
1959 - Se aprueba el Plan de Estabilización, que incluye fuertes inversiones en energía hidroeléctrica.
1969 - Inauguración del pantano de Yesa (Navarra), una de las mayores presas del país.
1971 - España supera las 500 presas construidas, muchas de ellas destinadas al regadío y al abastecimiento urbano.
•  Más del 70% de los embalses actuales fueron levantados en el franquismo.
1971 - El Gobierno de Franco adquiere 30 aviones Canadair CL-215, especializados en la lucha contra incendios, convirtiendo a España en pionera en Europa en este tipo de medios.
•   1972-1975 - Se crean unidades de brigadas forestales con disciplina cuasi militar, que operaban en combinación con cortafuegos y los nuevos medios aéreos.
• Desde 1975 - Los aviones adquiridos siguen siendo la columna vertebral de la lucha contra incendios. En 2025, más de 50 años después, solo quedan 14 operativos, sin que se haya renovado la flota en democracia.

Repoblación forestal

1940-1975 - Se desarrolla un programa de repoblación forestal masiva, que plantó más de 3 millones de hectáreas de arbolado en España.
1950s-1970s - Se implantan políticas de aprovechamiento ganadero en montes, limpiando pastos de forma natural.
1960s - Consolidación de la guardería forestal y los ingenieros de montes, con autoridad real y recursos para aplicar las medidas preventivas.

Conclusión:

El legado material del franquismo en embalses, energía hidráulica, repoblación forestal y medios antiincendios sigue siendo hoy la base de la que depende España. La democracia no ha hecho más que heredar, desgastar y no reponer esas infraestructuras vitales.

Mientras Franco compraba aviones, levantaba embalses y repoblaba montes, Pedro Sánchez gasta en asesores, Zapatero en propaganda bolivariana, y los demás gobiernos en mantener sus redes clientelares.
El resultado es simple: dependemos de lo que Franco dejó hace 50 años, porque desde entonces ningún presidente tuvo la dignidad, la previsión ni el coraje de pensar en el futuro.
Hoy el país se quema mientras los reyes y los políticos se hacen fotos en las poblaciones arrasadas, prometiendo ayudas que luego destinarán a exigencias de sus socios en el Parlamento.

El régimen que llamaron dictadura planificó mejor la supervivencia de España que todos los gobiernos democráticos juntos.

“Franco sigue apagando los incendios que Sánchez deja arder"