Los vehículos sin distintivo ambiental podrán circular en Madrid si continúan los buenos datos de aire

M-30 de Madrid - Foto Madrid Calle 30
El Ayuntamiento incorporará una enmienda a la Ordenanza de Movilidad para autorizar temporalmente a los coches con clasificación ambiental A empadronados en la capital mientras se cumplan los límites europeos de dióxido de nitrógeno.

El Ayuntamiento de Madrid permitirá temporalmente la circulación de los vehículos con clasificación ambiental ‘A’ —los que carecen de etiqueta de la Dirección General de Tráfico— siempre que la ciudad mantenga los niveles de calidad del aire dentro de los límites fijados por la normativa europea.

La medida se incorporará mediante una enmienda del Partido Popular a la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible que previsiblemente será aprobada este mes en el Pleno municipal.

Según el planteamiento registrado por el grupo que gobierna el consistorio con mayoría absoluta, los vehículos afectados podrán circular por todo el término municipal y estacionar en su barrio dentro del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) siempre que estén empadronados en la ciudad o paguen el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica en la capital.

Una autorización condicionada a la calidad del aire

La autorización tendrá carácter transitorio y estará vinculada al cumplimiento de los límites de dióxido de nitrógeno establecidos por la normativa europea de calidad del aire.

Si alguna de las 24 estaciones de medición de la red municipal registrara valores que superen los máximos permitidos, la moratoria quedaría automáticamente sin efecto.

El número de coches que se beneficiarían de esta medida es reducido. De acuerdo con los datos del Ayuntamiento correspondientes al pasado mes de febrero, de los 1.045.898 vehículos únicos que circulan diariamente por la capital, solo 11.309 pertenecen a la categoría ambiental A, lo que representa aproximadamente el 1,08% del total.

El Ayuntamiento defiende que Madrid cumple con la normativa europea

La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, defendió la iniciativa asegurando que responde al buen comportamiento de los indicadores medioambientales en la ciudad.

Según explicó, la decisión supone reconocer los resultados obtenidos por la estrategia municipal Madrid 360, impulsada para reducir la contaminación y mejorar la sostenibilidad urbana.

“Nos lo podemos permitir”, afirmó Sanz, quien subrayó que la ciudad lleva varios años cumpliendo los estándares europeos de calidad del aire.

Desde el área municipal de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad recuerdan que Madrid acumula cuatro años consecutivos dentro de los límites marcados por la Unión Europea en materia de dióxido de nitrógeno.

Los niveles de contaminación, en mínimos históricos

Los registros de contaminación de los últimos meses avalan esta evolución. Durante enero y febrero de este año, los niveles de dióxido de nitrógeno fueron los más bajos de la serie histórica, con todas las estaciones por debajo de los 33 microgramos por metro cúbico.

En 2024 y 2025 también se alcanzaron cifras récord de reducción de contaminantes. El año pasado ninguna estación superó los 32 microgramos por metro cúbico, muy lejos de los registros de 2019, cuando algunas estaciones alcanzaron valores de 51 y 53 microgramos.

Inversiones y medidas para reducir emisiones

El Ayuntamiento atribuye esta evolución a las políticas ambientales aplicadas en los últimos años dentro de la estrategia Madrid 360. Entre las actuaciones destacan la eliminación de las calderas de carbón en la ciudad desde 2022 o la retirada de los autobuses diésel de la flota de la Empresa Municipal de Transportes.

A estas iniciativas se suma el programa de subvenciones Cambia 360, que desde 2020 ha destinado 140,8 millones de euros a fomentar la renovación de vehículos y sistemas de climatización menos contaminantes.

Con la modificación de la Ordenanza de Movilidad, el consistorio pretende ofrecer una solución temporal a los propietarios de vehículos sin etiqueta mientras se mantienen los buenos datos de calidad del aire en la capital.