El túnel de la Castellana culmina su excavación e incorporará IA para reforzar la seguridad

Obras en Parque Castellana - Foto Servimedia
El proyecto del nuevo túnel de Castellana Norte ha alcanzado uno de sus hitos más importantes con la finalización de la excavación del paso subterráneo que conectará el paseo de la Castellana con el Nudo Norte. 

La infraestructura, cuya apertura al tráfico está prevista para el próximo mes de diciembre, incorporará sistemas de inteligencia artificial para gestionar la circulación y contará con medidas de seguridad de última generación que lo situarán entre los túneles más avanzados del mundo.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha participado este martes en el denominado "cale", el momento en el que se unen las dos galerías excavadas desde extremos opuestos, culminando así la perforación del túnel.

Un túnel estratégico de 675 metros bajo el norte de Madrid

La nueva infraestructura tendrá una longitud de 675 metros y permitirá soterrar la mayor parte del tráfico que actualmente circula por este tramo del paseo de la Castellana. Gracias a ello, la superficie se transformará en un gran parque urbano de aproximadamente 70.000 metros cuadrados que conectará el entorno de las Cuatro Torres, el Hospital La Paz, la colonia de San Cristóbal y el futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte.

El túnel mantendrá la continuidad del eje de la Castellana hasta el Nudo Norte, facilitando la conexión con vías de alta capacidad como la M-30, la A-1, la M-607 y la M-11.

Tras concluir la excavación, las obras se centran ahora en la ejecución de los acabados, la instalación de los sistemas tecnológicos y la puesta a punto de todos los elementos necesarios para su entrada en funcionamiento antes de finalizar el año.

Inteligencia artificial para mejorar la gestión del tráfico

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto será la incorporación de inteligencia artificial aplicada a la movilidad. Los sistemas previstos permitirán identificar vehículos, controlar la velocidad de circulación y detectar incidencias que puedan afectar a la seguridad vial.

Además, el equipamiento tecnológico también facilitará el seguimiento de otros parámetros relacionados con el tráfico y las emisiones, optimizando la gestión del túnel en tiempo real.

La infraestructura contará igualmente con sistemas avanzados de ventilación, nuevos dispositivos de protección contra incendios, salidas de emergencia mejoradas y cobertura wifi para garantizar que los conductores mantengan la conexión de sus dispositivos de navegación durante todo el recorrido.

Un parque urbano sobre el túnel

Mientras avanzan los trabajos bajo tierra, en la superficie continúa la construcción del futuro Parque Castellana, uno de los grandes proyectos de transformación urbana de la capital.

La actuación contempla la reutilización de las tierras extraídas durante la excavación para modelar parte del nuevo espacio verde y colaborar en otras actuaciones municipales.

El parque incorporará 772 nuevos árboles que se sumarán al millar ya existente, además de más de 38.800 arbustos, amplias zonas estanciales, un teatro al aire libre, una gran fuente de chorros, una plaza central, áreas infantiles, espacios para la práctica deportiva y una cafetería.

Entre sus elementos más singulares destacará una pérgola monumental de 35 metros de altura equipada con paneles fotovoltaicos que contribuirán al suministro energético del propio túnel.

Una inversión superior a los 110 millones de euros

El proyecto cuenta con una inversión de 110,2 millones de euros y constituye una de las actuaciones urbanísticas más relevantes actualmente en marcha en la capital.

Durante la visita a las obras, Almeida destacó que los trabajos avanzan conforme al calendario previsto y reiteró que el objetivo es abrir el túnel al tráfico en diciembre, al tiempo que defendió esta actuación como una de las principales transformaciones urbanas desarrolladas en Madrid en las últimas décadas.

Con la puesta en servicio de esta infraestructura, el tráfico de paso quedará soterrado, mientras que la superficie se reservará principalmente para el transporte público, la movilidad local y un nuevo espacio verde destinado al disfrute de los ciudadanos.