Transporte

El nuevo requisito de empadronamiento para el abono transporte de Madrid encarece hasta seis veces la movilidad de miles de estudiantes

Torno de metro - Comunidad de Madrid

La exigencia de empadronamiento para acceder al abono transporte en Madrid elevará de forma notable el gasto de estudiantes y trabajadores

La nueva normativa aprobada por la Comunidad de Madrid para la expedición de la Tarjeta de Transporte Público Personal (TTP) supondrá un importante cambio para miles de usuarios que no están empadronados en la región. La medida establece que solo podrán obtener esta tarjeta las personas empadronadas en la Comunidad de Madrid o en determinados municipios limítrofes de Castilla-La Mancha y Castilla y León con los que existen convenios específicos.

El principal impacto recaerá sobre estudiantes universitarios, trabajadores temporales, inmigrantes y residentes de otras comunidades autónomas que utilizan habitualmente el transporte público madrileño y que, a partir del próximo curso, no podrán acceder a los títulos personales subvencionados salvo que se empadronen o sus territorios de origen suscriban acuerdos con la Comunidad de Madrid.

Un incremento significativo del gasto en transporte

Hasta ahora, los menores de 26 años podían utilizar el abono joven por diez euros al mes, lo que suponía un gasto de 90 euros durante un curso académico de nueve meses.

Con el nuevo escenario, muchos estudiantes que no puedan acceder al abono joven deberán recurrir a los títulos de diez viajes de la tarjeta Multi. En determinados desplazamientos, especialmente aquellos que requieren viajes diarios entre la universidad y el domicilio, el gasto anual podría elevarse de forma considerable.

La situación resulta especialmente compleja para quienes necesitan realizar transbordos entre diferentes medios de transporte o desplazarse desde la periferia hasta los campus universitarios. En estos casos, el coste de la movilidad puede multiplicarse respecto al sistema vigente hasta ahora.

Los colectivos más afectados

La medida tendrá una incidencia directa sobre estudiantes procedentes de otras comunidades autónomas que se trasladan a Madrid para cursar estudios universitarios y que no estén empadronados en la región.

También afectará a trabajadores desplazados temporalmente, personas inmigrantes y usuarios que deban renovar o sustituir su tarjeta personal de transporte sin disponer de empadronamiento en Madrid.

La excepción prevista contempla a las personas residentes en determinadas zonas limítrofes de Castilla-La Mancha y Castilla y León incluidas en las zonas tarifarias E-1 y E-2, al existir convenios de colaboración entre administraciones.

Posibles acuerdos con otras comunidades

La Comunidad de Madrid ha mostrado su disposición a que otras autonomías suscriban acuerdos de colaboración que permitan a sus estudiantes acceder al sistema de abonos madrileño en condiciones similares a las de los usuarios empadronados.

Mientras tanto, la aplicación de la nueva normativa abre un nuevo escenario para miles de usuarios que deberán replantear sus desplazamientos y asumir un mayor coste de movilidad para acceder al sistema de transporte público de la región.

El cambio en la expedición de la Tarjeta de Transporte Público Personal modifica así las condiciones de acceso a uno de los servicios más utilizados de la Comunidad de Madrid y tendrá una repercusión especialmente relevante en aquellos colectivos que se desplazan diariamente a la región por motivos académicos o laborales.