La alta velocidad sufre una caída del 21% en el primer trimestre marcada por el accidente de Adamuz
La alta velocidad ferroviaria en España pierde 2,1 millones de viajeros en el primer trimestre de 2026 debido a las incidencias tras el accidente de Adamuz. Pese a la caída del 21% en el sector ferroviario, el transporte público global crece un 3,1% en marzo gracias al impulso del autobús y el metro en las principales comunidades.
El sector ferroviario de alta velocidad en España ha cerrado el primer trimestre del año con un balance negativo. Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 7,89 millones de viajeros utilizaron este servicio entre enero y marzo, lo que representa un descenso del 21,2% en comparación con los 10,02 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
Recuperación gradual tras el desplome de febrero
La principal causa de este retroceso se encuentra en la interrupción del servicio habitual en varias líneas estratégicas tras el accidente de Adamuz (Córdoba), ocurrido el pasado 18 de enero. Este suceso provocó una caída histórica en febrero del 32%, la mayor cifra de pérdida de pasajeros desde la pandemia.
No obstante, los datos de marzo reflejan una ligera moderación en el desplome, con 3,05 millones de clientes, lo que supone un descenso interanual del 17,7%. El resto de las líneas de larga distancia también experimentaron retrocesos, aunque menos acusados, con una bajada del 5,5% en el último mes.
El transporte público general crece impulsado por el autobús
A pesar de los datos negativos registrados en el sector ferroviario de largo recorrido, el uso del transporte público global en España ha mostrado signos de fortaleza durante el pasado mes de marzo. El transporte urbano fue utilizado por más de 331,8 millones de viajeros, lo que representa un incremento del 4,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Por su parte, el sistema de autobuses también experimentó una evolución positiva con un crecimiento del 4,9% en el ámbito urbano y del 4% en los trayectos interurbanos, mientras que el servicio de metro consolidó esta tendencia al registrar un aumento del 4,6% en su tasa anual de usuarios.