Madrid honra en La Almudena a las 45 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz
La Catedral de la Almudena acogió un funeral por las 45 víctimas del accidente de Adamuz, con amplia representación institucional y presencia de familiares
Madrid se unió este jueves al duelo por las 45 personas fallecidas en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) con una misa funeral celebrada en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, a la que asistieron familiares de las víctimas, autoridades y numerosos ciudadanos. El acto fue organizado por el Arzobispado de Madrid a petición de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, como gesto de acompañamiento y recuerdo, especialmente para las siete víctimas madrileñas.
La ceremonia tuvo lugar horas después del funeral celebrado en Huelva, ciudad de origen de la mayoría de los fallecidos, al que asistieron los Reyes Felipe VI y Letizia, junto a representantes del Gobierno central y de la oposición.
Amplia representación institucional en el funeral
Las primeras filas de la catedral estuvieron ocupadas por las principales autoridades madrileñas y nacionales. Asistieron el presidente del Senado, Pedro Rollán; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín; y el presidente de la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio. También acudieron miembros del Gobierno regional y municipal, así como representantes de distintos grupos políticos, entre ellos la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, y el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith.
Entre las ausencias destacó Más Madrid, que anunció previamente que no acudiría al considerar que el acto tenía un componente político. Desde el Ejecutivo autonómico, el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García, defendió la celebración del funeral y pidió respeto al dolor de las víctimas, subrayando que este tipo de ceremonias forman parte de la tradición española de duelo colectivo.
Una homilía centrada en el acompañamiento y el consuelo
La misa fue oficiada por el arzobispo de Madrid, José Cobo, y concelebrada por los obispos de Getafe, Ginés García Beltrán, y de Alcalá, Antonio Prieto Lucena, junto a los obispos auxiliares de la provincia eclesiástica. Durante la homilía, Cobo subrayó que “la Iglesia no viene hoy a ofrecer respuestas rápidas, sino a compartir el peso del duelo”, insistiendo en la importancia de “estar y acompañar, incluso cuando el sufrimiento incomoda”.
El arzobispo pidió no vivir “encapsulados en búnkeres personales o ideológicos” y recordó a las familias que “no están solas”, destacando que el dolor compartido, aunque no desaparece, “pesa menos”.
Un acto marcado por el recogimiento y la tensión exterior
A la llegada de las autoridades, un pequeño grupo de personas se concentró en el exterior de la catedral para increpar a la presidenta regional con consignas críticas, que fueron respondidas por otros asistentes con muestras de apoyo. El interior del templo, sin embargo, estuvo marcado por un clima de silencio, recogimiento y respeto.
Entre los asistentes se encontraba Mario Terrón Fuentes, hermano del alcalde de Carabaña, una de las víctimas mortales del siniestro, lo que añadió un componente especialmente emotivo a la ceremonia.
El homenaje en Madrid se sumó así a los actos de duelo celebrados en otros puntos de España, en una jornada en la que instituciones, Iglesia y ciudadanos coincidieron en acompañar a las familias y rendir tributo a quienes perdieron la vida en una de las mayores tragedias ferroviarias recientes.